¿Cómo sé yo si mi hijo con autismo está deprimido?

Actualizado: 6 mar




POR ANDRES FONSECA

Fuente: Autism Parenting Magazine | 21/06/2021

Fotografía: Pixabay.com



Según varios estudios, el 20% de la población sufrirá depresión en algún momento de su vida; y en el caso de las personas con autismo esta estimación es del 60%


Según las investigaciones, aproximadamente el 20 por ciento de la población sufrirá depresión en algún momento de su vida; esta estadística aumenta hasta casi el 60 por ciento en las personas con trastorno del espectro autista (TEA). Los trastornos del estado de ánimo (incluida la depresión) tienden a ser más comunes en las personas con discapacidades del desarrollo en comparación con la población general. Sin embargo, la depresión en individuos con autismo, especialmente en niños, puede ser difícil de diagnosticar.



¿Por qué es tan difícil diagnosticar la depresión?


Los niños con autismo no siempre muestran muchas emociones en sus rostros de la misma manera que los niños sin autismo. Leo Kanner, psiquiatra e investigador del autismo infantil, sugiere que existe una alteración del "contacto afectivo". Esto significa que el "afecto" (la expresión de la cara y el lenguaje corporal) que se utiliza para describir el estado emocional de un individuo no siempre coincide con su "estado de ánimo" (cómo se siente por dentro). Esto no significa que un niño esté deprimido. Sin embargo, sí significa que la expresión de su cara no siempre coincide con la emoción. Esto puede hacer que sea muy difícil incluso sospechar que el niño tiene depresión. Otro obstáculo que los clínicos pueden encontrar durante el diagnóstico es que algunos niños con TEA pueden tener una capacidad de habla limitada o nula.


Como padres, serán conscientes de los cambios en el comportamiento de su hijo. Pueden notar que su hijo no se comporta como de costumbre. Los rasgos del TEA pueden confundirse a menudo con síntomas de depresión, por lo que esos cambios podrían ser la única evidencia de que algo le está ocurriendo a su hijo. Incluso si sospecha que hay algo que afecta al niño, puede ser muy difícil saber qué es exactamente. Los síntomas comunes de la depresión, como no disfrutar de las cosas y parecer triste o abatido, suelen estar ausentes en los niños con TEA. También será difícil notar otros síntomas psicológicos como la baja autoestima, la culpa, la desesperanza y los pensamientos suicidas.



Entonces, ¿a qué signos de depresión hay que prestar atención en los niños con autismo?


Hay algunos síntomas que pueden relacionarse con la depresión más comúnmente observada en individuos del espectro autista.

  • Comportamiento repetitivo/compulsivo más severo o frecuente

  • Tener o tener más rabietas, comportamiento agresivo o mostrar signos de intensa frustración

  • Estar más agitado de lo normal

  • Empezar a hacerse daño a sí mismos (o con más frecuencia), como tirarse del pelo o morderse las manos

  • Le resulta más difícil hacer cosas cotidianas en diferentes entornos

  • Parecer obsesionado con la muerte o hablar de suicidio

  • Volverse más retraído de lo normal

  • Tener problemas para dormir


Aunque parece haber una relación entre el TEA y los trastornos del estado de ánimo, los investigadores aún no han identificado un vínculo específico, aunque algunos piensan que podría ser genético. Un posible desencadenante podría ser el hecho de darse cuenta de que es diferente a sus amigos y familiares. Los niños también pueden tener más dificultades para enfrentarse a las presiones y a la interacción social cuando empiezan a ir al colegio. Pueden tener dificultades para hacer amigos, lo que puede hacer que se sientan solos.



¿Qué debe hacer si cree que su hijo tiene síntomas depresivos?


Los tratamientos para la depresión pueden ser desde psicológicos (como hablar con un psicólogo) hasta médicos (como tomar medicamentos), independientemente de que la persona tenga TEA. Tenga en cuenta que la medicación para los niños no suele recomendarse a menos que se administre bajo la orientación de un especialista. Lo mejor que puede hacer si tiene alguna duda es acudir a su médico de cabecera, ya que éste puede remitirle a un equipo de apoyo a la salud mental o a un especialista que pueda explicarle las diferentes opciones de tratamiento.


La psicoterapia típica (terapia de conversación) puede no ser ideal para los niños con autismo debido a la tensión añadida que a menudo se siente al compartir los sentimientos, pero los componentes conductuales de la mayoría de las terapias serán útiles. La mayoría de las formas de terapia se adaptan a los niños con TEA para que sean más adecuadas para ellos, incluida la terapia cognitivo-conductual. La activación conductual ha tenido especial éxito en personas con TEA y depresión.


Si tiene alguna pregunta o necesita apoyo y consejo sobre su hijo y el TEA o la depresión, puede encontrar el apoyo correspondiente aquí: http://www.autism.org.uk/services/helplines.aspx


Sam Glass está trabajando para obtener su licenciatura en psicología forense, mientras trabaja junto a Andrés en Thrive, que desarrolla aplicaciones aprobadas por el NHS para problemas comunes de salud mental.


Este artículo apareció en el número 80 - Conquistando los desafíos con el TEA: https://www.autismparentingmagazine.com/issue-80-conquering-challenges-with-asd/


https://www.autismparentingmagazine.com/child-with-autism-is-depressed/

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