Creencias erróneas de los autistas que los hacen vulnerables a otras relaciones abusivas III




POR JUAN FRANCISCO RODRÍGUEZ PÉREZ

Fuente: Autismo en vivo / 07/03/2021, Madrid, España

Fotografía: Pixabay



En este listado de creencias, los prejuicios de muchos autistas traumatizados por el abuso emocional hacia los neurotípicos pueden hacer que estos seres estén en más relaciones abusivas por cuestiones de las vulnerabilidades que estos tienen…


Introducción

En esta tercera, y… muy probablemente, última parte, se va a hablar de unas creencias erróneas de los TEAs que han sido abusados, enfocándose más en los prejuicios que ellos tienen hacia los neurotípicos, confundiéndolos con depredadores emocionales por motivos de los abusos y maltratos que ellos han tenido en el pasado, transfiriendo todas las experiencias traumáticas en ellos como si ellos fueran la causa de todo lo que les pasa, haciendo que estos se humillen y se denigren en base a tener un punto de vista muy similar al de unos refugiados de la guerra que huyen de ella por cuestiones del conflicto que se produce.


Y bueno, aunque ya acá la situación puede depender por completo de las experiencias personales de cada persona, aquí voy a mostrar los más genéricos que yo he observado en varios autistas que han mostrado abiertamente, aunque en privado, la fobia social que tienen hacia los neurotípicos, algunos incluso ya de carácter muy preocupantes a ojos de los demás.



Creencia nº17: los neurotípicos tienen que comprender obligatoriamente a los autistas


Las únicas personas que realmente tienen que comprender obligatoriamente a los autistas son aquellas que, con o sin TEA, deciden trabajar como psicólogos para los autistas de manera profesional. Esos son realmente los que tienen esa obligación.


Ya no solo es porqué es el trabajo de ellos sino porqué, si hubiera que expandirse con el tema del autismo, muchísimas personas se volverían locos con la gran variación de autismo que hay en el mundo, algo de lo que, si mal no recuerdo, todas esas variantes pueden engendrar un libro con más de 300 o incluso 500 páginas sobre ello.


Sin embargo, fuera de los profesionales que se enfocan en los autistas por cuestiones de su trabajo profesional, la verdadera comprensión que tiene que hacer un mismo autista, es la comprensión de uno mismo, y no esperar a que los demás comprendan mejor el autismo, pese a que, por supuesto, esto ayuda mejor a la empatía de los mismos autistas.


Esto es muy importante que los TEAs que hayan sido abusados tengan esto en consideración ya que, de poco sirve que los demás comprendan y acepten el autismo si ellos mismos no se aceptan.


Entonces claro, como entenderán aquellos que leen este artículo, el que una persona no se acepte a sí misma, generalmente va a implicar que él tenga una probabilidad mayor de toparse en relaciones abusivas que se aprovechen de esto para así tener a ese autista esclavizado, ya sea con otros autistas… o peor aún, que tenga la muy mala suerte de tener un grupo a modo de ser considerado un narcisismo colectivo, una de las experiencias más infernales que uno mismo puede tener.


Por ese mismo motivo, es muy importante que los TEAs que han sido abusados, en general, entiendan que lo mejor que le puede pasar a un autista, no es tanto el que los neurotípicos comprendan el autismo para así luego aceptarlos como si fueran personas normales. La mejor comprensión que alguien puede hacer es comprenderse a sí mismo. Y les aseguro, que esto es una fuerza de la que, ni siquiera el mayor de los depredadores, podrá aguantar algo así.

Creencia nº18: los neurotípicos nos impone y nos oprime con sus leyes y normas dictatoriales


Aquí hay un verdadero problema por parte de estos autistas que tienen esta creencia, y es que, por lo que he observado con la gente que piensa de esta forma, es que ellos creen que los neurotípicos se dedican a modelar y a modificar el autismo como si aquello fuera realmente un problema. Y el problema, como tal, realmente no es ese.


El problema está en que, incluso, para los mismos neurotípicos que los tachan y juzgan de ser intolerantes y opresores, les cuesta estar en sociedad por la gran cantidad de ideas que hay, y claro…

Nadie en su sano juicio puede pedir ser como a uno le dé la gana si con ello causa malestar a los demás, cosa de la que yo, en consecuencia de todo esto, he visto a muchos autistas encerrarse en cúpulas a modo de guetos como si ellos tuvieran que crear una “sociedad propia” en la que solo pueden estar los mismos autistas.


Estos ideales, aunque comprensibles desde el punto de vista de que ellos han sufrido muchos maltratos, abusos y acoso por parte de la gente que ha apoyado a estos depredadores, son peligrosos porqué, si un depredador emocional se topa con algo así, no piensen que él se va a encargar de ayudar a estos autistas que miran con malos ojos a los neurotípicos. Al revés, va a acentuar aún más ese odio y rencor hacia los neurotípicos hasta el punto de que, si lo considera oportuno, radicalizarlos y fanatizarlos para poder tener un odio que los carcome y los destruye permanentemente. Y ni hablar de si estos autistas, al pensar que la sociedad es opresora y dictatorial, que lleguen al extremo de causar delitos en base a esos ideales llenos de dolor y sufrimiento, alimentados por alguien que reavivan esas heridas emocionales a modo de esclavizarlos en base al trauma común que suelen tener estos autistas a modo de intentar engendrar una “sociedad autista”, “pueblo autista” o “Imperio Asperger”.



Creencia nº19: los neurotípicos se aprovechan de la supuesta “superioridad neurotípica” para abusarnos de forma gratuita dentro de la sociedad

Esta visión tiene una sola explicación… y es lo siguiente.


Las únicas personas que piensan en una superioridad de raza, ser o incluso de especie son los psicópatas integrados y los narcisistas perversos que se dedican a esclavizar y a cosificar a todo el mundo. Cosa de la que, por supuesto, y… debido a esto, se han generado a lo largo de la historia la de dictaduras que han marcado y causado unos estragos mucho más devastadores de lo que uno pueda imaginarse.


Todo esto hace que los autistas, al ser generalmente incapaces de identificar a un depredador emocional por cuestiones del desconocimiento del tema, sin importar el rango de edad, piensen que los neurotípicos son superiores a los autistas por no tener “un cerebro diferente”, o… en algún caso que se pueda oír de alguien importante, “un cerebro atrofiado por el autismo”.


Si un autista, aun así, tiene de carácter persistente esta creencia, lo que va a pasar es que los sentimientos de celos, envidia y odio hacia los neurotípicos puedan incrementarse hasta el punto de poder llegar a engendrar unos sentimientos de impotencia, infelicidad e inseguridad en el cual, le pueden traer una verdadera cantidad de problemas cuyas consecuencias no se resuelven con un simple perdón por ser autista.


Se habla también de que el autista, en general, se arriesga a tener relaciones tóxicas o abusivas que se aprovechen de esto para que él piense, y de una forma muy acentuada por personalidades megatóxicas, que los mismos neurotípicos con los que conviven son realmente intolerantes con los autistas. Pero claro, estos ideales acentuados por depredadores emocionales no están hechos para que él se sienta bien. Más bien están hechos para poder adoctrinar al mismo autista para poder usarlo como un esclavo del que poder aprovecharse al máximo.



Creencia nº20: todos los neurotípicos no tienen ningún interés en comprender los sentimientos de los autistas


Si se habla de psicópatas integrados o de narcisistas perversos, ahí si estoy completamente de acuerdo. Pero con la única pega de que ellos, a nivel personal, no tienen ningún interés en comprender los sentimientos de todos los seres humanos del planeta Tierra con o sin autismo.


Sin embargo, no solo no es verdad que todos los neurotípicos no tienen interés alguno en comprender los sentimientos de los autistas, y menos si ellos tienen un hijo autista. Cada vez, y… con el tiempo, ha habido más comprensión del autismo hasta el punto de que Autismo España ha tenido que dar la voz a los autistas en el 2020 por cuestiones de los abusos sufridos a nivel general por la gente no autista que consideran sus derechos como unos que los hace sentir inferiores.


Independientemente de todo esto, lo más importante que uno puede hacer es empezar a conocerse a sí mismo, y no esperar a que los demás comprendan los sentimientos de los autistas, porqué… si uno va con esos ideales de estar machacando a los demás en respecto a exigir que los demás le comprendan, para luego querer que le consuelen y, acto después, le sanen, lo que le va a pasar al autista es que, en su vida, se va a topar con gente megatóxica que se va a encargar de mimetizar sus necesidades para dar la impresión de que le están escuchando en todo momento… cuando en realidad lo que sucede es que lo están sometiendo y controlando… junto a un peligroso adoctrinamiento que le va a implicar, a la larga, ser maltratado por esas personas que se hacen pasar por sus salvadores… ¿Y quienes?


Generalmente narcisistas perversos o psicópatas integrados. Pero también se puede hablar de gente que, sin tener el Trastorno de la Personalidad Narcisista o Antisocial, se aprovechen de esto para poder obtener un beneficio en ello, pudiendo levantar el trauma mucho más de lo que la gente pueda imaginarse.



Creencia nº21: los neurotípicos no tienen interés en tener amigos autistas


Para la gente ignorante del tema, o… peor aún, la gente que se cree que el autismo es una amenaza para la sociedad, tiene sentido que ellos no tengan interés.


Pero aquí no estamos hablando de gente radical que consideran el autismo como una enfermedad o algo problemático para la sociedad. Más bien estamos hablando de gente medianamente sana, de gente que es tolerante sin importar lo que tenga lo otro.


Los neurotípicos, en general, junto a otros tipos de perfiles, no vienen naciendo en base a odiar a lo diferente. Quienes, realmente, lo hacen, son los depredadores emocionales, personalidades abusivas que quieren “perfeccionar” a la humanidad porqué ellos se ven perfectos.


Ellos, por defecto, no pueden tolerar a lo diferente porqué, en el caso de los neurodivegentes, ellos son considerados por los mismos depredadores como un reflejo de sus imperfecciones, lo que les incita a difamar a lo diferente para que ellos no puedan tener un contacto con el propósito de poder alimentarse permanentemente de ellos para así poder sostenerse psíquicamente. Puede sonar cruel, puede sonar despiadado, pero… para los vampiros emocionales, cualquier persona que no sea considerada como un neurotípico es más y mejor visto como una fuente de alimento en base a maltratarlo con una ferocidad animal que tratarlo como una persona igualitaria, haciendo que, gracias a estas personalidades megatóxicas, haya unos rasgos de discafobia y capacitismo que, en algunos casos, pueden llegar a niveles excesivos.


Y claro, no son pocos los autistas quienes miran con celos, odio y envidia a los neurotípicos por poseer esta creencia.


Sin embargo, ¿por qué no es bueno pensar en esto?


No es bueno porqué, además de cerrar de una forma considerable una gran cantidad de puertas que pueden implicar una mejoría significativa en la vida de uno mismo, también implica que este se aferre a lo mismo. Es decir, a estar con otros autistas que tengan una forma de pensar similar, pudiendo asegurarse de que “nada malo” le va a salir. Digo “nada malo” va a salir porqué, lo peor que le puede pasar a alguien así es que se tope con un psicópata, sociópata o narcisista maligno en el cual, tenga un diagnóstico oficial de autismo, y que, por ello, se le deba considerar “objetivamente” como un autista.

Creencia nº22: todos los neurotípicos son egoístas por defecto


¿Solo los neurotípicos? Y yo pienso… ¿Acaso los autistas no pueden ser egoístas también por defecto? ¿Todo el marrón se lo tienen que comer los mismos neurotípicos?


El que un autista tenga esta creencia, muy probablemente se deba a que él, a nivel personal, piense que el egoísmo es algo nocivo y tóxico para la gente, pensando que, entre los amigos e incluso la familia, se comparte todo sin considerar los límites de uno mismo, y claro…


Ante esta interpretación, lo que va a suceder es que el autista lo va a pagar muy caro con ello… ¿Y cómo?


Compartiendo todo sobre sí mismo a cualquier persona que considere como su amigo para, de una forma u otra, ser usado todo lo que dice y vocifera, junto al hecho de compartir sus bienes materiales… en su contra. ¿Y por qué?


Porqué los narcisistas perversos consideran todo el mundo como algo que les pertenece por derecho propio. También les pertenece por derecho propio las vidas de los demás, hasta el punto de que, si tuvieran la ocasión, aunque esto ya resultaría extremo, el de acabar con la vida de la otra persona al considerar los límites como una forma de “no vivir bien la vida” cuando la vida no consiste en hacer lo que a uno le de la gana, aunque eso implique pisotear y destruir las vidas de los demás, pudiendo llevar a cabo consecuencias que, como se comentó anteriormente, pueden ser verdaderamente mortales para la víctima.


Vale que la víctima no vaya a morir en el 90% de los casos. Sin embargo, ante esto, lo que sucede es que ellos, pueden tener consecuencias muy devastadoras, como lo es por ejemplo tener a toda su familia en su contra, perder a todos sus amigos, o… peor aún, perder todo su dinero.


Evidentemente, se está hablando de que el narcisista de turno va a aprovecharse de los autistas que piensen así para poder vampirizar todos sus recursos con el propósito de salir ganando en base a esa parasitación. Pueden, incluso, causar la expulsión de la víctima en su casa para así poder apropiarse de ella, en el caso de que viva de forma independiente, para así usar a la víctima para que pague todos los gastos mientras que el depredador de turno va a hacer lo imposible en no gastar nada para así poder salir ganando. Pues considera todas las relaciones como un combate en el que hay que engañar, mentir, manipular, maquinar, apuñalar y destruir (sin importar de si la otra persona muere en el proceso) para ser tratado como un dios en el que sus derechos carecen de límites, límites que los considera como elementos muy amenazantes para su fachada de yo grandioso.

Creencia nº23: para mí no hay nada de malo en que un neurotípico sufra como nosotros los autistas


Típico de autistas que tienen un gran rencor por los neurotípicos, y que, por decirlo de una forma u otra, esperan a que los neurotípicos sufran para poder tener ese momento de placer, como si ellos lo merecieran todo…


Hay que tener mucho cuidado con tener esta creencia ya que esto puede incitar al fanatismo, y… el fanatismo, es un producto de alguien tremendamente inseguro que se apega a algo o alguien, como puede ser una persona o una causa, sea cual sea.


Los psicópatas integrados y narcisistas perversos son verdaderos especialistas en manipular los sentimientos ajenos para poder controlarlos mentalmente. Pues ellos están, normalmente, desde los cuatro años de su edad hasta ahora manipulando, haciendo que estos seres perversos, con el tiempo, se conviertan en manipuladores tremendamente peligrosos y mortíferos para las personas no narcisistas o psicópatas.


El ver a uno de estos seres megatóxicos incitar a los autistas que tengan esta creencia a que los demás se merezcan todo el marrón es retroalimentar su odio, rencor, resentimiento, celos y envidia, pudiendo transformar a estos autistas en personas que, si son llamados por su psicópata, sociópata o narcisista perverso o maligno (O, en algunos casos, por varios), pueden resultar verdaderamente peligrosos al haberse encargado personalmente de retroalimentar a estos autistas con creencias o pensamientos antisociales de las que son típicos de ellos. Como es evidente, nadie se libra de ser tratado como un objeto, aunque cada persona tenga un rol determinado en la vida de estos seres megatóxicos.

Creencia nº24: los autistas solo perdonaremos a los neurotípicos cuando ellos nos integren y nos acepten en la sociedad


Y, como es lógico, pensar en esto equivale a esperar a que los demás sufran para que así, supuestamente, puedan empatizar mejor con los autistas con el propósito de ser aceptados por los demás, pero…

Aunque este es un tema interesante, el de la fobia social, comentar lo siguiente.


Si alguno de estos seres se alegra o siente alivio al ver a los demás sufrir para que luego estos pidan piedad a los mismos autistas, sinceramente… no confíen en alguien así. No, no lo hagan.


Esa persona que, bien puede tener el diagnóstico oficial del autismo, puede tratarse de un autista con rasgos narcisistas o psicopáticos que tiene una tendencia a la venganza. Tan grande puede ser la tendencia a la venganza que, con o sin tener el Trastorno de la Personalidad Narcisista o Antisocial, no se mostrará indiferente en vengarse de cualquier ofensa que le pueda surgir, ni siquiera de otro autista.


Y esto es muy importante saber por qué, si una persona, autista o no, siente placer al ver algo así, muy seguramente tenga una inteligencia emocional muy limitada comparable al de un psicópata, junto a un mundo interno muy pequeño.


Ninguna persona medianamente sana va a estar querer a que los demás sufran para que ellos pidan perdón a los otros por “no empatizar” con los demás cuando, no son pocas las veces que, por las diferencias que hay tanto en la forma de interactuar como de actuar y de pensar, haya unas dificultades serias en la comunicación, y claro…


Los psicópatas, sociópatas y narcisistas perversos o malignos no dudarán un instante en aprovecharse de todo esto para poder usar a la gente a su favor, y créanme que, no son pocas las personas quienes incluso pueden ocultar otras cosas para luego tergiversarlas con el fin de que esas personas a las que está manipulando, esté en contra de las otras personas, creyendo que les van a hacer daño o que les van a maltratar, cuando en realidad son estos seres perversos quienes lo hacen personalmente, aunque, no directamente, para así poder usar a la gente como les dé la gana debido a su enfermizo delirio de grandeza que, incluso, se creen superiores a Dios, lo que puede ser un pensamiento profano y arrogante para los que son cristianos.


Adicionalmente, ellos son muy especialistas en manipular la ingenuidad de los autistas, pudiendo meterles en problemas verdaderamente serios para, de una forma u otra, alimentarse de sus reacciones emocionales. Ante esto implica meter pensamientos megatóxicos en respecto a esperar a que los demás sufran para pedir perdón, supuestamente, a los autistas cuando, ellos, sin ánimo de ofender, no tienen por qué ser ellos los causantes de que ellos sufran, metiendo a todos en el mismo saco como si fueran una gran amenaza a la que imponer.



Conclusión


Bien es cierto que los TEAs que han sido abusados, sin una ayuda psicológica que sepa tratar el tema, pueden tener verdaderas dificultades para superar las secuelas del abuso, especialmente cuando el abuso emocional está diseñado intencionadamente para evitar que las personas crezcan. No obstante, salir del trauma y empezar a recuperarse es algo que lo puede hacer cualquiera, con o sin autismo de por medio dentro de la misma persona.