La genética subraya la importancia de los déficits motores en el autismo

Actualizado: 27 de sep de 2020


Primeros pasos: los niños con autismo que llevan mutaciones dañinas pueden caminar más tarde que los que no lo hacen. lessismoregraph / iStockphoto



POR JESSICA WRIGHT

Fuente: Spectrum / 28/02/2018

Fotografía: lessismoregraph / iStockphoto



Las mutaciones espontáneas que alteran las proteínas, pueden causar problemas motores en los niños con autismo, incluso en ausencia de discapacidad intelectual, según sugiere un nuevo estudio (1). Los hallazgos indican que los problemas motores son una característica inherente al autismo.

"La gente debería prestar más atención, al hacer el diagnóstico [de autismo], a mirar cuidadosamente las discapacidades físicas de los niños", dice el investigador principal Michael Wigler, profesor del Laboratorio Cold Spring Harbor de Nueva York.

La presencia de déficits motores en un niño con autismo también podría indicar que el niño tiene una mutación espontánea. El trabajo apareció el 6 de febrero en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

Las mutaciones espontáneas severas están vinculadas tanto a la discapacidad intelectual como a los problemas motores. En un estudio de 2015, Wigler y sus colegas mostraron que las mutaciones dañinas aumentan la probabilidad de que un niño con autismo tenga una discapacidad intelectual (2).

Los nuevos hallazgos sugieren que los problemas con las habilidades motoras surgen más fácilmente en los niños con autismo que la discapacidad intelectual, dice Ivan Iossifov, profesor asociado del laboratorio Cold Spring Harbor.

Los hallazgos coinciden con los de un estudio del año pasado que muestra que los niños que llevan una mutación dañina en un gen del autismo caminan más tarde que los que no tienen estas mutaciones (3).

Objetivo móvil

Ambos estudios se basaron en datos de la Colección Simons Simplex (SSC), un repositorio de información clínica de 2.760 familias y datos de secuencias genéticas de casi 2.500 de ellas. Estas familias tienen un hijo con autismo y padres y hermanos no afectados. (La colección está financiada por la Fundación Simons, la organización matriz de Spectrum).

Wigler y sus colegas buscaron correlaciones entre cualquiera de las 10 medidas de función motora y la presencia de una mutación espontánea dañina en niños con autismo. Las medidas de las habilidades motoras incluían la edad en que el niño caminaba por primera vez, así como las puntuaciones de las habilidades motoras finas y gruesas en dos cuestionarios a los padres.

Los investigadores también clasificaron la severidad de la mutación espontánea o de novo. Calificaron una mutación como más grave, si se identificaba en más de un niño con autismo en la SSC o se encontraba en un gen regulado por el FMRP (la proteína que falta en el síndrome del cromosoma X frágil) o un gen regulado por el CHD8, un gen superior del autismo. También calificaron cuán vulnerable es el gen a ser mutado.

En cada caso, cuanto más severa es una mutación, más se rastrea con los déficits motores, encontraron los investigadores. Las mutaciones más severas, basadas en la vulnerabilidad de los genes, tienden a conducir tanto a la discapacidad intelectual como a los déficits motores; las mutaciones menos severas tienden a seguir con los déficits motores, pero no con la inteligencia.

El equipo luego observó las mutaciones espontáneas de "missense", que alteran el código de la proteína, pero no borran la función de la misma. Las mutaciones de "missense" en genes vulnerables siguen la pista de los déficits motores, pero no de la discapacidad intelectual, según el equipo.

Marcadores de gravedad

Los resultados enfatizan la importancia de los problemas motores en el autismo, que a menudo reciben menos atención científica que las habilidades sociales.

"Los hallazgos muestran que la investigación futura, así como las evaluaciones clínicas, deberían incluir buenas medidas del funcionamiento motor", dice Helen Tager-Flusberg, directora del Centro para la Excelencia en la Investigación del Autismo de la Universidad de Boston, que no participó en el estudio.

El estudio se basó en los informes de los padres, pero los investigadores también pueden rastrear las habilidades motoras con medidas automatizadas para dianosticar el autismo temprano.

Las habilidades motrices también pueden ofrecer una forma conveniente de medir la gravedad del autismo, porque son aparentes a una edad temprana y son más cuantificables que las habilidades sociales, dice Stewart Mostofsky, director del Centro de Medicina e Investigación del Desarrollo Neurológico del Instituto Kennedy Krieger en Baltimore, Maryland, que no participó en el estudio.

Los investigadores también encontraron que los problemas sociales y los comportamientos repetitivos, son igualmente severos entre los niños con autismo que tienen mutaciones de novo y los que no las tienen.

Ese resultado es contrario al estudio de 2017, que halló que los niños con mutaciones de novo dañinas, tienen problemas sociales más leves que los que tienen un coeficiente intelectual (CI) similar y no tienen esas mutaciones. Sin embargo, ese estudio sólo examinó a los niños del SSC que llevan una mutación de novo en un gen conocido de autismo.

La diferencia entre los estudios puede deberse al hecho de que el estudio anterior mantuvo el CI constante en la comparación. Eliminar el CI como una variable sesga los datos, dicen los investigadores del nuevo estudio, ya que no se puede separar limpiamente de otras características del autismo.

Pero es importante mantener el CI constante para entender mejor la relación específica entre los déficits motores y las mutaciones del autismo, porque el CI se correlaciona con los déficits motores en los niños con autismo, dice Stephan Sanders, un investigador del estudio de 2017.

"En este contexto, el control del CI es el enfoque más informativo", dice.

Sanders es profesor asistente de psiquiatría en la Universidad de California, San Francisco. Por ahora, los dos equipos no están de acuerdo.

El siguiente paso, dice Iossifov, es ver si los déficits motores también siguen la pista de las mutaciones dañinas espontáneas en los niños que no tienen autismo. Si es así, los déficits motores podrían no ser útiles como un marcador temprano de autismo.

REFERENCIAS

1. Buja A. et al. Proc. Natl. Acad. Sci. USA 115, E1859-1866 (2018) PubMed.

2. Iossifov I. et al. Proc. Natl. Acad. Sci. USA 112, E5600-5607 (2015) PubMed.

3. Bishop S.L. et al. Am. J. Psychiatry 174, 576-585 (2017) PubMed.

TAGS: autismo, mutaciones de novo, discapacidad intelectual, habilidades motoras, comportamiento repetitivo



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