¡Tú eres muy malo!




POR ALEX GARCIA

Fuente: Autismo en vivo | 08/05/2021

Fotografía: Creative Commons



Las relaciones entre personas Asperger y cierto tipo de gente suele ser difícil o muy difícil, en la medida que muchos Asperger son rígidos, directos, no interpretan las intenciones de los demás correctamente y tienen dificultades en controlar sus emociones, entre otras cosas.


Recuerdo bien cuando Louis Van Gaal fue entrenador del FC Barcelona durante unas tres temporadas y tuvo una relación muy difícil, tanto con algunos jugadores como sobre todo periodistas. El holandés tiene probablemente el Síndrome de Asperger, aunque no se ha hablado nunca de ello. No es el perfil más típico de persona Asperger, pero sí presenta muchas características propias del Síndrome. Era un hombre rígido, sin empatía, metódico, pero también muy íntegro, coherente y de buen corazón. Van Gaal caía mal a mucha gente, porque no era simpático, no tenía inteligencia emocional y también porque fichó “demasiados” holandeses, que era los jugadores que mejor conocía y que le habían dado buen resultado en su equipo anterior, el Ajax de Amsterdam.


Sin embargo, a mí me caía muy bien, por su integridad y coherencia en sus planteamientos. Dos valores Asperger demasiado poco frecuentes en nuestra sociedad, a mi parecer. Lo habían contratado para seguir con el estilo y sistema de juego introducido por Johann Cruyff, después de haber ganado la Champions League –el máximo trofeo continental- con su Ajax de Amsterdam repleto de jóvenes talentos formados en los equipos inferiores. Y el FC Barcelona soñaba precisamente en llegar alto con este estilo y con muchos jugadores formados en las categorías inferiores. El Ajax no era más que el modelo a seguir. A Van Gaal se le pedía que jugara con muchos jugadores locales, y que ganara jugando bien. Ala! Ahí es nada. En fin, algo que el Barcelona no había conseguido hacer desde los años 50.


Pero cuando hay muchos objetivos sobre la mesa es necesario priorizar, y Van Gaal priorizó los resultados y el juego, al menos siendo fiel al sistema por el que se le había fichado. Lo de los jóvenes talentos de las categorías inferiores era algo que se debía hacer poco a poco, en la medida que fueran apareciendo jugadores con el nivel suficiente. Así aparecieron Xavi, Puyol, Valdés y algunos más que años más tarde dieron grandes tardes de gloria al equipo.


Pero la mayor parte de la afición y los periodistas tendían a remarcar lo que faltaba y lo que no gustaba: el exceso de jugadores holandeses, y como no, los resultados siempre que las cosas no salían bien. Van Gaal venía con “un programa instalado” para implantar aquel sistema a su manera. Era algo rígido pero totalmente fiel a sus principios. Y su “gran pecado”: no era simpático, sino más bien duro y frío. A pesar de que los dos primeros años se ganó la Liga con solvencia, se fue ganando muchos enemigos, principalmente entre los periodistas. He de admitir que probablemente no me hubiera gustado tenerlo como jefe, pero francamente, los jugadores profesionales de fútbol no me dan ninguna lástima por éste ni la mayor parte de los problemas que puedan tener.


Recuerdo algunas ruedas de prensa en que abroncaba a un periodista diciendo “Tú eres muy malo! Siempre negativo, nunca positivo! ¿Por qué? ¿Por qué?” El pobre hombre no entendía porque los periodistas siempre tendían a la crítica y la insatisfacción, mirando el vaso medio vacío, aunque estuviera bastante lleno a su juicio. Sí es cierto que en un club como el Barça la exigencia es máxima, que las críticas son frecuentes y se espera que el entrenador lo sepa llevar mejor.


La verdad es que me sentí identificado con él en cierto modo, pues he sufrido unas cuantas veces lo que vulgarmente se llaman los ¨tocapelotas¨ y muchas veces no los he sabido gestionar demasiado bien. Si bien hay gente a quienes no les molesta, a mi sí. Tuve conflictos durante bastantes años con algunas personas sólo por ser un poco “tocapelotas” y porque según los estándares sociales yo sobre-reaccioné, y acabe siendo el “malo de la película” por esta razón. A decir verdad, aún me cuesta entender como a alguien le resbala que le molesten, le provoquen o le estén chinchando.


Hay que tener en cuenta, que más allá del bullying, los Asperger tendemos a ser objeto más frecuente de actitudes, bromas o comentarios poco agradables, por lo que a lo largo de los años “nos vamos cargando” de negatividad. Para un Asperger, aprender a gestionar sus emociones y limpiar su memoria emocional es sin duda uno de los grandes retos de su vida. Más aun, el reto es también comprender a los neuro-típicos y saber perdonar para limpiar todas estas memorias negativas. Ahí estamos…

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