Autismo de alto funcionamiento y otros tipos de autismo




POR KIM BARLOSO

Fuente: Autism Parenting Magazine | 21/08/2020

Fotografía: Pixabay



Como bien dice el término Espectro, el autismo incluye un amplio abanico de tipos que si bien tienen una raíz en común, resultan en realidades muy distintas.


¿Qué es el autismo?


El trastorno del espectro autista es un concepto extenso empleado para describir un grupo de trastornos del neurodesarrollo. A menudo puede afectar a la forma en que una persona se relaciona con los demás. Las personas con autismo suelen experimentar el mundo de forma diferente a sus compañeros neurotípicos. Aunque el término autismo abarca un amplio espectro de síntomas, suele caracterizarse por un retraso en el habla, las habilidades sociales y motoras, así como por comportamientos repetitivos. Según la Red de Vigilancia del Autismo y las Discapacidades del Desarrollo (ADDM) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se calcula que uno de cada 59 niños ha sido diagnosticado con TEA y se informa de que se da en todos los grupos raciales, étnicos y socioeconómicos.


A pesar de que no existe cura para el autismo, hay una gran variedad de terapias y medicamentos disponibles para mejorar algunos de los síntomas relacionados, como el insomnio, las convulsiones, los problemas de concentración y la depresión. Los estudios han demostrado que la medicación es más eficaz cuando se combina con terapias conductuales. Aunque los científicos no han determinado una causa exacta del autismo en este momento, hay pruebas significativas que sugieren que la causa es probablemente genética. Según la Red de CDC (ADDM), los padres con un hijo diagnosticado de TEA tienen entre un 2 y un 18 por ciento de posibilidades de tener un segundo hijo con autismo. Es importante reconocer que también pueden contribuir múltiples factores de riesgo, incluyendo causas biológicas y ambientales. Definamos algunos de los términos más comunes utilizados cuando se habla de autismo.



El espectro del autismo


El espectro autista hace referencia al conjunto de retrasos en el desarrollo relacionados con las habilidades sociales, motoras y del lenguaje. El espectro es amplio y abarca diferentes caras del autismo. Debido a este espectro, las personas con autismo pueden tener personalidades diferentes. Algunos pueden ser habladores, mientras que otros son distantes. Algunos son cariñosos y otros no. Hay muchas diferencias que hay que tener en cuenta.



Diferentes tipos de autismo


No existen dos personas con autismo afectados exactamente por los mismos síntomas y comportamientos. Y como hay tantas variables implicadas en el diagnóstico del autismo, la forma en que cada persona experimenta y muestra el autismo puede ser muy diferente. Existen diversos diagnósticos dentro de la categoría de autismo, además del autismo de alto funcionamiento, que incluyen el autismo clásico, el síndrome de Asperger, la evitación patológica de la demanda y el Trastorno Generalizado del Desarrollo no Especificado (TGDN), también conocido como autismo atípico. A veces los médicos indican que un niño tiene un autismo leve o severo o incluso mencionan el Fenotipo Amplio de Autismo. Veamos qué significan estos términos.



Autismo clásico


¿Cuáles son las características más comunes del autismo? Los síntomas principales son


  • Dificultad en las habilidades sociales y de comunicación

  • Comportamientos restringidos o repetitivos


Las personas con autismo también pueden tener problemas sensoriales y de alimentación. Pueden ser muy sensibles a los ruidos fuertes, las luces brillantes y ciertas texturas de la ropa. Algunos casos de autismo pueden manifestar otros síntomas físicos, como convulsiones, estreñimiento crónico y diarrea.


Algunas personas con autismo pueden comunicarse verbalmente, mientras que otras no. Sin embargo, tanto las personas verbales como las no verbales con autismo pueden tener dificultades:


  • Reconocer las emociones de otras personas

  • Reconocer sus propias emociones

  • Decir lo que sienten

  • Pedir ayuda

  • Procesar la sobrecarga sensorial

  • Tomar turnos para hablar con la gente

  • Mantener el espacio personal


Las conductas repetitivas, también conocidas como estimulación, se llevan a cabo de diferentes maneras y con distintos grados de gravedad. Aunque la estimulación es algo que realizan las personas neurotípicas, es más frecuente en las personas con autismo.


Las conductas repetitivas o de estimulación incluyen:


  • Balanceo hacia adelante y hacia atrás (o de lado a lado)

  • Agitar las manos

  • Saltar o dar vueltas

  • Pasar de un lado a otro

  • Tirarse del pelo

  • Repetir o hacer eco de palabras o frases (ecolalia)

  • Rascarse o frotarse la piel

  • Parpadear repetidamente

  • Mirar fijamente las luces o los objetos que giran

  • Lamer objetos inusuales

  • Olfatear a personas u objetos

  • Reorganizar objetos


Aunque la mayoría de los comportamientos repetitivos no tienen por qué generar preocupación, en algunos casos puede ser perjudicial. Golpear la cabeza, morder partes del cuerpo, dar puñetazos y tragar objetos no alimentarios pueden provocar lesiones físicas graves y requerir atención médica. En estos raros casos, lo mejor es encontrar formas de reducir el comportamiento de estimulación por el bien de la seguridad de la persona. Tenga en cuenta que puede ser necesario un comportamiento de estimulación más seguro para sustituir uno más peligroso.



¿Mi hijo es autista?


El autismo puede diagnosticarse a partir de los 24 meses, y la detección temprana es recomendable, esto se debe a la maleabilidad del cerebro del niño y a las oportunidades de intervención. A menudo se confunde a los bebés con autismo con bebés simplemente tranquilos y conformistas porque rara vez se alborotan y lloran. Aunque esto es cierto, la clave para detectar el autismo es notar la ausencia de comportamientos normales más que la presencia de comportamientos anormales.


Un diagnóstico precoz del autismo es muy beneficioso, en especial para facilitar un tratamiento oportuno y eficaz. Los padres desempeñan un papel importante en el reconocimiento de los signos del autismo. Los estudios han demostrado que la intervención en niños de tres años o menos tiene más probabilidades de mejorar su condición en comparación con los que fueron tratados después de los cinco años.


Los bebés y niños pequeños con autismo pueden:


  • Evitar el contacto visual

  • No responder cuando se le llama por su nombre (a los 12 meses)

  • Resistirse al contacto físico

  • No señalar objetos (a los 14 meses)

  • No jugar a juegos de simulación (a los 18 meses)

  • No sigue los objetos con la mirada

  • No imitan las expresiones faciales

  • No sonreír

  • No hablar en absoluto (a los 16 meses)

  • No tener frases de dos palabras que no sean un "eco" de otras (a los 24 meses)


Estos comportamientos pueden cambiar a medida que los bebés crecen hasta la edad escolar. Los niños con autismo pueden:


  • Preferir jugar solos

  • Poner en fila los juguetes y otros objetos

  • Dar respuestas inapropiadas a las preguntas

  • No entender las emociones o expresiones faciales de otras personas

  • Tener reacciones inusuales a ciertas imágenes, sonidos, olores y texturas

  • Se ciñe a una rutina y no le gustan los cambios

  • Hablar con voz monótona o cantarina

  • Decir "tú" cuando quiere decir "yo".

  • Repetir palabras y frases

  • Estar demasiado cerca de alguien


Los niños con autismo obtienen habilidades a diferentes ritmos y en distintas áreas. Pueden tener habilidades normales en algunos aspectos (físicos, motrices), pero están retrasados en otros (verbales, sociales). Por ejemplo, un niño con autismo puede ser capaz de recitar un poema largo, pero no puede decir el abecedario en el orden correcto.



Síndrome de Asperger


Las personas diagnosticadas con el síndrome de Asperger suelen mostrar una inteligencia y unas habilidades lingüísticas normales, pero tienen problemas significativos con la interacción social y la comunicación no verbal. Normalmente, el comportamiento y los intereses pueden ser muy singulares.


El síndrome de Asperger fue acuñado por el pediatra vienés Hans Asperger, que observó a unos niños que tenían comportamientos "similares a los del autismo" a pesar de tener un coeficiente intelectual normal e incluso alto. Las personas con síndrome de Asperger pueden tener dificultades en la interacción diaria. Mientras que una persona con autismo clásico puede no querer mezclarse con los demás, las personas con síndrome de Asperger suelen tener el deseo de conectar con los demás, pero les cuesta hacerlo de la forma que se espera.


Algunos rasgos comunes del síndrome de Asperger son:


  • Incapacidad para detectar el sarcasmo

  • Contacto visual y gestos limitados

  • Puede no entender el humor

  • Tendencias obsesivas

  • Intereses limitados

  • Buena capacidad de memoria


Una persona debe tener un desarrollo cognitivo y del habla normal para ser diagnosticado con el síndrome de Asperger. A pesar de los retos sociales, la mayoría de las personas con Asperger pueden llevar una vida satisfactoria. Los niños en edad escolar pueden completar sus estudios, mientras que los adultos pueden conseguir trabajos normales. Algunas personas, sin embargo, necesitarán un apoyo sostenido.



¿Qué es el autismo de alto funcionamiento?


El autismo de alto funcionamiento se utiliza para describir a las personas con autismo con inteligencia estándar que pueden leer, escribir y hablar. No es un término médico y se utiliza de manera informal para destacar un grupo particular de personas con autismo que no entran en la categoría de autismo clásico.


Las personas con autismo de alto funcionamiento pueden mostrar un retraso o falta de habilidades sociales. Pueden tener dificultades para comprender los sentimientos y las reacciones de los demás, lo que puede hacer que a veces parezcan insensibles. Algunas personas pueden tener dificultades para relacionarse e insisten en hablar de cosas que les apasionan. El sarcasmo y el humor a veces se pierden para una persona con autismo de alto funcionamiento, y puede que prefiera recurrir a películas y libros para aprender las costumbres sociales.



Características del autismo de alto funcionamiento


Tal vez se pregunte: "¿Qué aspecto tiene el autismo de alto funcionamiento en los adultos?", o "¿Cómo reconocemos el autismo de alto funcionamiento en los niños?".


Puesto que no hay indicadores claros de que una persona tiene autismo de alto funcionamiento, puede ser difícil de detectar y diagnosticar. La realización de pruebas precisas de autismo de alto funcionamiento es crucial para identificar correctamente este trastorno único pero tratable.


Los padres y el personal escolar a veces no son capaces de advertir los comportamientos del autismo de alto funcionamiento hasta que el niño es mayor y las interacciones sociales se vuelven más complejas y, al mismo tiempo, se convierten en una parte más importante de su vida. Una persona con autismo de alto funcionamiento puede prosperar académicamente, pero tener dificultades sociales, lo que repercutirá en su confianza y autoestima.


Los síntomas del autismo de alto funcionamiento incluyen:


  • Contacto visual escaso o limitado

  • Problemas para entender las señales verbales

  • Dificultades para relacionarse con el humor y/o el sarcasmo

  • Voz monótona

  • Intereses y obsesiones limitados

  • Dificultad para mantener relaciones

  • Torpeza y sensibilidad a estímulos específicos



Análisis conductual aplicado (ABA)


El ABA, que se conoce como el tratamiento más eficaz para el autismo, puede beneficiar a una persona con autismo de alto funcionamiento, ya que ayuda a controlar los comportamientos difíciles mediante el refuerzo positivo, a la vez que enseña habilidades sociales y motoras.



Entrenamiento en habilidades sociales


El entrenamiento en habilidades sociales está surgiendo como una forma de que las personas del espectro se enfrenten a los retos sociales. Los terapeutas de habilidades sociales proceden de distintos ámbitos médicos, pero todos trabajan con un mismo objetivo: proporcionar a las personas con autismo la capacidad de conversar, compartir, jugar y trabajar con compañeros típicos.



Los muchos tipos de autismo


Existen otros tipos y subtipos de autismo que la gente debería conocer. El autismo es un trastorno que afecta a las habilidades motoras, sensoriales y sociales. Sin embargo, no es necesario que una persona tenga retrasos en todas las áreas para ser considerada autista. Es habitual ver a personas con autismo que no tienen retrasos en el habla y que, sin embargo, están dentro del espectro. Aquí se utilizan los diferentes tipos de autismo para comprender mejor las diferentes formas en que el autismo puede afectar a una persona.



¿Qué es el PDD-NOS?


El trastorno generalizado del desarrollo (no especificado) o PPD-NOS era un subtipo de trastorno del espectro autista antes de que fuera eliminado del manual de diagnóstico DSM-5 en 2013.


El PPD-NOS se utilizaba para referirse a las personas con autismo que no cumplían plenamente los criterios para justificar un diagnóstico de autismo clásico. Es un diagnóstico utilizado para alguien que tiene algunas pero no todas las características del autismo. A diferencia del síndrome de Asperger, las personas con trastornos generalizados del desarrollo tienen problemas menores en el lenguaje y el desarrollo cognitivo.


Signos y síntomas de los trastornos generalizados del desarrollo:


  • Dificultades para socializar y comunicarse con los demás

  • Juego inusual con los juguetes

  • Movimientos corporales repetitivos (estimulación)

  • Resistencia a los cambios de rutina



Tratamientos para el PDD-NOS


Los tratamientos para el PPD-NOS son en su mayoría similares a los destinados a otros tipos de autismo. Sin embargo, a los niños diagnosticados con PPD-NOS se les aconseja seguir un Programa de Intervención Temprana (EIP) en el caso de un niño en edad preescolar o un Programa de Educación Individual (IEP) en el caso de un niño en edad escolar.



¿Qué es el autismo leve?


El término autismo leve no es un término médico aceptado ni un diagnóstico para el trastorno del espectro autista. Es un término informal que significa que alguien tiene algunos síntomas de autismo, pero no todos.


Sin embargo, el DSM-5 reconoce el término y afirma que las personas que son "levemente" autistas "generalmente se consideran de nivel 1, lo que significa que necesitan relativamente poco apoyo para llevar una vida normal".


Aunque puede ser cierto en teoría, no siempre se traduce en la vida real. Por ejemplo, una persona con autismo leve puede sobresalir en los aspectos académicos de la escuela, pero tener dificultades para hacer amigos, lo que le hace sentirse solo y deprimido. En este contexto, el autismo leve no es necesariamente una condición "mejor".



¿Cuáles son los signos y síntomas del autismo leve?