Los mejores complementos y vitaminas para el autismo




POR KATHERINE G. HOBBS

Fuente: Autism Parenting Magazine | 17/05/2021

Fotografía: Pixabay.com



Las necesidades especiales de los niños con autismo no terminan en el ámbito psicológico, sino que también necesitan complementos más allá de su alimentación.


¿Por qué los niños pueden necesitar suplementos vitamínicos y minerales?


A los niños con trastornos del espectro autista (TEA) se les prescriben desde hace tiempo vitaminas, minerales y suplementos naturales para ayudarles a conciliar el sueño, a aliviar el malestar gastrointestinal y a reforzar los niveles bajos de vitaminas, todo lo cual es frecuente en niños y adultos con TEA.


Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) afirman que "muchas intervenciones biomédicas requieren cambios en la dieta. Estos cambios incluyen la eliminación de ciertos tipos de alimentos de la dieta del niño y el uso de suplementos vitamínicos o minerales." Los CDC destacan que aunque los remedios que funcionan para un niño pueden no funcionar para otro, los cambios en la dieta o los suplementos son una opción que vale la pena explorar. (CDC, 2015)


Un estudio de 2009 realizado por Allison E. Golnik y Marjorie Ireland que encuestó a 539 médicos encontró que los suplementos de vitaminas y minerales eran una de las "intervenciones médicas más recomendadas para el autismo, y son recomendadas por el 49% de los médicos para los niños con autismo." (Adams, 2018)


Sin embargo, recientemente ha habido un aumento en los estudios clínicos que evalúan los beneficios de los suplementos para el autismo en los niños que se extienden más allá de su sueño y digestión. Recientemente se ha observado que el contacto visual, el comportamiento y la depresión han mejorado en algunos niños con autismo que toman aceite de hígado de bacalao (rico en vitaminas D y A).


Más allá de los problemas específicos del autismo, la mayoría de las dietas occidentales son deficientes en vitaminas y minerales clave, como el hierro, las vitaminas B (B6, B12 y folato), las vitaminas antioxidantes A, C y E, la vitamina D y los minerales magnesio y calcio.


Los niños, tanto los que padecen TEA como los neurotípicos, necesitan una dieta completa llena de vitaminas y minerales durante esta época de crecimiento y desarrollo del cerebro. Los niños quisquillosos con la comida requerirán un control más estrecho de su ingesta de vitaminas y minerales para asegurarse de que reciben toda la nutrición necesaria.


El médico de su hijo o un dietista titulado, junto con los análisis de sangre, podrán indicarle las carencias nutricionales de su hijo y ayudarle a elaborar un plan para suplir las carencias de su dieta.



¿Qué suplementos para el autismo recomiendan los médicos con más frecuencia para los niños con TEA?


La primera prioridad de un médico a la hora de recomendar suplementos vitamínicos y minerales suele ser identificar las carencias en la dieta del niño. Es posible que el pediatra le pida que lleve un registro de la alimentación de su hijo durante una o dos semanas para poder hacerse una idea de lo que le gusta a su hijo y de las vitaminas y minerales que contienen esos alimentos.


También puede ser útil escribir una lista de los alimentos que no le gustan a su hijo y que se niega a comer. Esta lista puede incluir texturas, grupos de alimentos o sabores, además de alimentos específicos.


Es importante tener en cuenta que, aunque algunos niños pueden recibir muchas vitaminas A, E, D y K, éstas son vitaminas liposolubles, lo que significa que si su hijo no come suficiente grasa, no podrá absorber estas vitaminas. Un niño que sigue una dieta vegana o vegetariana puede carecer de B12, ya que sólo se encuentra en los productos animales.


El pediatra de tu hijo puede intentar incorporar a su dieta las vitaminas y minerales que le faltan antes de recurrir a un suplemento, ya que es la forma en que nuestro cuerpo prefiere recibir la nutrición. Sin embargo, cuando esto no es posible, el pediatra puede recetar vitaminas en forma de líquido, sublingual, masticable o pastillas tragables.


Es fundamental que busque la orientación del pediatra de su hijo antes de iniciar un régimen de suplementos y que lo haga en dosis más altas. Si se sugieren suplementos, éstos serán específicos para la nutrición y el cuerpo únicos de su hijo, pero algunos se recomiendan más comúnmente en niños con TEA que otros.



Melatonina para el autismo


Aproximadamente la mitad de los niños con TEA tienen dificultades para dormir. Hay una variedad de factores que pueden contribuir a esto, incluyendo la ansiedad, un ritmo circadiano irregular, los efectos secundarios de la medicación o la hiperactividad, por nombrar algunos. La melatonina es un suplemento que ayuda a regular el ciclo del sueño y la vigilia. Es una hormona que se encuentra de forma natural en el cuerpo y se produce en la glándula pineal del cerebro.


La melatonina puede encontrarse de forma natural en algunos pescados y huevos, pero es más abundante en los frutos secos, las semillas y los plátanos, que son excelentes aperitivos para la noche. Sin embargo, cuando los alimentos que contienen melatonina son limitados y el cerebro no la produce correctamente, el pediatra puede sugerir un suplemento. La melatonina puede adquirirse sin receta médica y suele ser sublingual (se disuelve bajo la lengua). El médico puede recomendar una dosis específica, que suele ser acumulable en función de las necesidades de su hijo.



Probióticos para el autismo, ¿pueden ayudar a aliviar los síntomas?


El malestar gastrointestinal (GI) es otro problema común al que se enfrentan muchos niños con TEA. Según los CDC, los niños con TEA tienen tres veces y media más probabilidades de sufrir complicaciones gastrointestinales que sus compañeros neurotípicos. Algunos investigadores creen que existe una relación entre las bacterias intestinales y la gravedad del autismo, pero esto sigue siendo objeto de debate dentro de la comunidad médica, y muchas de las pruebas son anecdóticas.


Los niños que experimentan un malestar gastrointestinal frecuente, prolongado o crónico deben ser evaluados por su pediatra, que puede remitirlos a un gastroenterólogo para que les haga más pruebas. El médico puede recetar un probiótico, concretamente un probiótico Bacteroides fragilis. Cuando se estudió en animales con comportamientos similares a los del TEA, se descubrió que invertía los comportamientos relacionados con el TEA, normalizaba la microbiota intestinal y mejoraba la integridad de la barrera intestinal.


Estos resultados no han sido confirmados en humanos, pero algunos médicos están recetando probióticos Bacteroides fragilis y descubren que alivian los síntomas en los niños.


Los estudios demuestran que la vitamina D reduce las manifestaciones del TEA

Un estudio publicado en el Journal of Child Psychology and Psychiatry and Allied Disciplines descubrió que los niños con TEA que recibieron suplementos de vitamina D3 mostraron una mejora en los signos y síntomas relacionados con el TEA. (Saad, et al., 2018) Amber Tovey, la directora del programa del Consejo de la Vitamina D, resume la investigación de la siguiente manera:


"Después de cuatro meses, la suplementación con vitamina D mejoró significativamente las manifestaciones centrales del TEA, que incluyen irritabilidad, hiperactividad, retraimiento social, comportamiento estereotípico y habla inapropiada. El grupo de placebo no experimentó ninguna mejora significativa.


"Además, los niños que recibieron suplementos de vitamina D experimentaron un aumento de la conciencia cognitiva, la conciencia social y la cognición social en comparación con los que sólo recibieron el placebo. La suplementación con vitamina D disminuyó significativamente los movimientos repetitivos de las manos, los ruidos aleatorios, los saltos y los intereses restringidos." (Tovey, 2018)



¿Puede el exceso de ácido fólico causar autismo?


Un estudio de 2011 realizado por C. Mary Bear y otros, estudió si un exceso de ácido fólico en el útero (a través de suplementos prenatales) o después del nacimiento podría causar autismo. Los resultados del estudio no fueron concluyentes y requirieron más investigación, pero sí señaló que no está demostrado que una cantidad suficiente de ácido fólico cause daños en el tejido nervioso y, por tanto, sugirió que un exceso de ácido fólico podría causar potencialmente daños en el tejido nervioso asociados al autismo. Podría valer la pena evaluar los niveles de ácido fólico de su hijo a través de un análisis de sangre para asegurarse de que está recibiendo una dosis adecuada.


Aunque en 2011 se sugirieron más estudios, aún no se han publicado pruebas concluyentes.



Vitamina B6 y magnesio para aliviar los síntomas del autismo


Más de una docena de estudios han sugerido que la administración de suplementos de vitamina B6 y magnesio en niños con autismo ayuda a aliviar los síntomas, pero el tratamiento sigue siendo controvertido ya que el cuerpo de cada niño reaccionará de manera diferente a las distintas intervenciones. La teoría es que un niño con TEA puede mostrar un mejor comportamiento una vez que se introduce la vitamina B6 y el magnesio en la dieta.


Aunque varios estudios bien controlados observaron esta mejora, las mejoras específicas fueron inconsistentes y variaron desde un mejor contacto visual hasta un mayor control de los impulsos y una mejora de las interacciones sociales y la comunicación.


Tanto los niveles de B6 como los de magnesio deben controlarse en los niños con autismo, tanto si toman un suplemento como si no, ya que los niveles de magnesio tienden a ser más bajos en los niños con TEA, y es necesario para la correcta absorción y utilización de la B6 en el organismo. Ambos son nutrientes esenciales.



Cómo iniciar un régimen de suplementos para su hijo


Como se ha indicado anteriormente, el primer paso a la hora de explorar los suplementos para el autismo de su hijo debe ser siempre un pediatra o un nutricionista titulado. Es fundamental controlar la respuesta de su hijo a los distintos suplementos, ya que algunos pueden interactuar con otros medicamentos, ser peligrosos en dosis demasiado altas o simplemente no funcionar bien en el organismo de su hijo.


Los suplementos para el autismo mencionados anteriormente son algunos de los más recetados a los niños, pero puede que otros funcionen bien para su hijo o que los anteriores no sean apropiados. Un análisis de sangre o de orina es la forma más precisa de hacer un seguimiento de los niveles de vitaminas de su hijo y debe realizarse con la frecuencia que recomiende el médico de su hijo para asegurarse de que los suplementos de su hijo se están tomando a un nivel terapéutico.


Es probable que el profesor, el psiquiatra, el psicólogo o el terapeuta ocupacional de su hijo se beneficien de estar al tanto de los suplementos que toma su hijo para ayudarle a notar posibles cambios en la salud y el comportamiento de su hijo.


El Dr. Adams, director del Programa de Investigación sobre Autismo/Asperger de la Universidad Estatal de Arizona y presidente del Centro de Investigación sobre Nutrición en el Autismo, comparte el siguiente consejo para los padres que decidan probar suplementos para su hijo:


"Recomendamos que todos los niños y adultos con autismo consideren una prueba de 2-3 meses de un suplemento vitamínico/mineral diseñado para individuos con autismo que sea similar al utilizado en nuestros estudios. Al comenzar con una dosis baja, y aumentarla gradualmente, hay un riesgo mínimo de efectos adversos, y es probable que muchos niños y adultos se beneficien, a veces sustancialmente." (Adams, 2018).


Por último, todos los suplementos deben mantenerse fuera del alcance de su hijo, al igual que guardaría las recetas, ya que pueden ser peligrosos o letales si se toman en sobredosis.



Referencias


Adams, J. B., Ph.D. (2018, 24 de enero). Suplementos vitamínicos/minerales para niños y adultos con autismo. https://www.autismparentingmagazine.com/vitamin-mineral-supplements-for-children-and-adults-with-autism/


Saad, K., Abdel-Rahman, A. A., Elserogy, Y. M., Al-Atram, A. A., El-Houfey, A. A., Othman, H. A., . . . Abdel-Salam, A. M. (2018, enero). Ensayo controlado aleatorio de la suplementación con vitamina D en niños con trastorno del espectro autista. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27868194


Trastorno del espectro autista (TEA). (2015, 24 de febrero). https://www.cdc.gov/ncbddd/autism/treatment.html


Tovey, A. (2018, 21 de junio). Una nueva investigación sugiere que la vitamina D beneficia a los niños con autismo. https://www.autismparentingmagazine.com/vitamin-d-benefits-children-autism/


https://www.autismparentingmagazine.com/best-supplements-vitamins-autism/

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