Los niveles de lípidos en la sangre pueden estar alterados en algunas personas autistas


Biomarcador de sangre: los niveles de lípidos, como el colesterol y los triglicéridos, pueden estar alterados en un subgrupo de personas con autismo. Sebastian Kaulitzki / Fototeca de Ciencia / Getty Images




POR JONATHAN MOENS

Fuente: Spectrum / 10/08/2020

Fotografía: Sebastian Kaulitzki / Fototeca de Ciencia / Getty Images

Casi el 7% de las personas autistas en los Estados Unidos, tienen niveles anormales en la sangre de compuestos grasos llamados lípidos, según un estudio publicado hoy en Nature Medicine (1). El enfoque del estudio, basado en múltiples conjuntos de datos, podría ayudar a los investigadores a analizar el autismo en subtipos, según los investigadores.

Estudios anteriores han demostrado una relación entre esta condición metabólica, llamada dislipidemia, y el autismo en personas con condiciones genéticas raras (2). Pero éste es el primer análisis profundo y multidimensional que establece una asociación sólida con el autismo, de manera más amplia, dice Yuan Luo, investigador del estudio y profesor asociado de medicina preventiva en la Universidad Northwestern de Chicago, Illinois.

El estudio utilizó un enfoque integral que integró grandes conjuntos de datos, incluyendo declaraciones de salud, registros electrónicos de salud, secuencias de genes familiares y un atlas de patrones de expresión de genes en desarrollo.

De la misma manera que la combinación de datos geográficos de varios mapas puede ayudar a las herramientas de navegación a crear una visión más completa del mundo, la integración de conjuntos de datos sobre varias facetas del autismo puede ayudarnos a entender mejor la condición, dice el investigador principal Isaac Kohane, profesor de informática biomédica de la Universidad de Harvard.

"Usar una modalidad te da una sola perspectiva, mientras que usar múltiples modalidades te da una perspectiva holística", dice.

El autismo es una condición muy variada, con múltiples influencias genéticas y ambientales. El análisis de grandes y diversos conjuntos de datos, puede ayudar a los investigadores a analizar la condición en subgrupos más pequeños con fenotipos compartidos, y diseñar tratamientos a medida, dice Kohane.

El nuevo trabajo también puede ayudar a los clínicos a identificar marcadores biológicos para la detección de niños autistas en las primeras etapas de su desarrollo, en lugar de basarse en rasgos de comportamiento.

"Esto es importante porque, actualmente, el diagnóstico de autismo se basa sólo en los síntomas. Pero cuando uno ve estos síntomas, ya es demasiado tarde", dice Luo. "[Estos hallazgos] podrían ser de utilidad clínica inmediata, y planeamos probarlos directamente en futuros estudios, incluyendo ensayos clínicos".

Capas de información

Primero el equipo trazó un mapa de cómo funcionan los genes en conjunto durante el desarrollo prenatal del cerebro humano, una ventana de tiempo crítica para el autismo. Utilizaron el atlas online de BrainSpan para obtener datos sobre los patrones de expresión de los exones, las partes de los genes que codifican para las proteínas, en 26 regiones del cerebro. Luego se estrecharon en grupos de exones que se expresan de manera diferente entre niños y niñas, dadas las diferencias de sexo que se observan en el autismo.

A continuación, los investigadores identificaron mutaciones relacionadas con el autismo que se encuentran en los exones de las personas autistas. Para ello, buscaron en una base de datos de secuencias genéticas de 3.531 personas de 50 familias con dos a cinco hijos autistas, buscando las mutaciones compartidas por todos los hermanos autistas de cada familia, así como 1.704 familias con pares de hermanos autistas y no afectados, centrándose en las mutaciones encontradas sólo en los niños con autismo.

Luego buscaron superposiciones entre los grupos de exones identificados a través del atlas y aquéllos con mutaciones autistas, identificando 33 en común. Algunos contienen los exones de genes implicados en la regulación de las proteínas lipídicas; las mutaciones en ellos podrían conducir a bajos niveles de lipoproteínas, colesterol y triglicéridos en la sangre. Los hallazgos apuntan a una posible asociación entre el autismo y la dislipidemia, dicen los investigadores.

Para probar esta teoría, el equipo analizó los registros médicos de 2.75 millones de personas en el Hospital Infantil de Boston, en Massachusetts, 25.514 de los cuales son niños con autismo. Como grupo, los niños autistas muestran alteraciones significativas en los perfiles de lípidos en la sangre en comparación con los controles de edad. Por ejemplo, los niños con autismo tienen niveles más altos de triglicéridos, independientemente de la edad, la medicación, el sexo o las condiciones metabólicas, como la obesidad o la diabetes.

El equipo examinó las solicitudes de asistencia sanitaria de más de 34 millones de personas en los Estados Unidos, entre ellas 80.714 personas autistas. Encontraron que el 6.6% de las personas con autismo tienen dislipidemia.

El estudio también encontró que los padres con un historial de dislipidemia tienen hasta un 16% más de probabilidades de tener hijos autistas, un resultado que los investigadores esperan investigar más a fondo en estudios futuros, dice Luo.

Los hallazgos coinciden con investigaciones anteriores que muestran que los genes asociados a la dislipidemia están involucrados con varios mecanismos clave para la función neuronal, como la muerte celular controlada.

Sin embargo, aún no está claro cómo los lípidos pueden afectar al cerebro humano, dice Michael Snyder, profesor de genética de la Universidad de Stanford en Palo Alto, California, quien no participó en el estudio. Más investigaciones que manipulen los niveles de lípidos, ya sea eliminando los genes asociados a la dislipidemia en ratones o usando medicamentos, podrían ofrecer una comprensión más clara de esta asociación.

En particular, los investigadores deberían intentar usar drogas reductoras de lípidos, como las estatinas, en personas autistas con dislipidemia, para determinar si el tratamiento mejora sus niveles de lípidos y alivia los rasgos del autismo, dice Snyder.

REFERENCIAS

1. Luo Y. et al. Nat. Med. Epub antes de la impresión (2020) Resumen.

2. Sikora D.M y otros. Am J Med Genet A. 140, 1511-1518 (2006) PubMed.

TAGS: autismo, bioinformática, biomarcadores, mapeo cerebral, exoma, expresión génica, modelos de ratón

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