Manual de reconocimiento del depredador emocional para un TEA V



POR JUAN FRANCISCO RODRÍGUEZ PÉREZ

Fuente: Autismo en vivo / Madrid, España, 11/10/2020

Fotografía: Pixabay

Ahora que se sabe los puntos débiles tanto del TEA como del depredador emocional, la hora de la verdad llega cuando éste debe saber sus características y sus técnicas de manipulación, siendo claves para la recuperación del abuso emocional.

Por mucho que un TEA pueda llegar a saber que un depredador emocional no es más que un ser destructivo en el cual, toda esa sed de poder y control sobre toda la humanidad viene dada a cubrir una gran vulnerabilidad que tiene en su interior, siendo en el caso de los narcisistas y sociópatas por una gran herida emocional que tienen, pero que, en el caso de los psicópatas, el hecho de nacer con una amígdala cerebral hace que estos, nada más al nacer, se sientan completamente solos y sin poder sentir el cariño y el afecto de los demás, tengan esa gran debilidad “de nacimiento”, no le es suficiente… ni para un TEA, ni para un neurotípico, ni para otra clase de persona no mencionada en este artículo.

El principal motivo reside en que, un depredador emocional, si odia a alguien, hará lo imposible para destruirlo ya que este es movido, en el 99% de los casos, tanto por la envidia patológica que este pueda tener como por el odio a la vulnerabilidad que este ve en los demás, queriendo ser como un dios de la especie más unánime, fuerte, atractiva y poderosa, pero que, todos aquellos que sean fuertes, atractivos y poderosos, sean a su vez sumisos y obedientes de forma ciega y fanática, ansiando por parte de estos seres perversos que estos tengan la misma inteligencia que un autómata. Es decir, un robot.

El que los demás actúen como sirvientes descerebrados es algo que les potencia en gran medida. Pues así alimenta su ego, un ego tan inflado, pero a su vez tan enfermizo que, por desgracia, no puede estar en un punto medio, y menos en uno bajo. A través de potenciar el ego, también puede saciar su sed de poder y de control, algo de lo que los hace extremadamente paranoicos debido a que el propósito final de todo depredador emocional es imponer su forma de ver las cosas a todo el mundo, forzando a los demás a que todos, sin excepción, tomen un camino, para así ser ellos mismos un objeto de deseo comparable a una reliquia sagrada, como El Santo Grial.

En otras palabras, no solo basta con saber que, en la vida de uno mismo, se ha visto devastado y destruido por estos seres, ya sea una sola vez o, en algunos casos, durante el resto de la vida. Hace falta proceder al camino de la recuperación del abuso emocional, siendo ese abuso el narcisista y/o el psicopático según el tipo de persona que sea, algo de lo que hablaré más adelante. Además de eso, hace falta saber tanto las técnicas de manipulación que estos emplean para salirse con la suya como con las características que los delata de ser lo que son; unos seres patéticos, miserables, paranoicos y enfermizos que son poseedores de una gran vulnerabilidad en el cual, se han quedado estancado ahí de forma permanente.

Así pues, ahora es el turno de mostrar las técnicas que estos hacen para dárselas de omnipotentes ante los demás:

Técnica nº1: El love bombing o el bombardeo amoroso

Todos los narcisistas, sociópatas y psicópatas, ya sea en mayor o menor medida, van a emplear una técnica que consiste en engatusar a la persona objetivo para así hacer creer a él que es una persona muy maravillosa en el cual, la quiere, la aprecia, la adora, la idolatra…

A pesar de que a esta técnica se la refiere tal y como si solo se aplicara en las relaciones de pareja, esto realmente no es así. Se puede aplicar en otra clase de relaciones, incluyendo en las comerciales y las laborales. El motivo principal del depredador emocional de enganchar a la persona reside en obtener algo de él o ella. Ya sean emociones, dinero, bienes materiales, posición social, un privilegio al alcance de muy pocas personas… lo que sea. Para estos seres perversos, alguien tiene que perder algo para así ellos poder sobrevivir. Así lo piensan al verse ellos mismos como los seres superiores que son, fruto del mecanismo de defensa que ellos tienen para no verse a sí mismos. Es decir, viven en la mentira de que ellos son seres superiores, de que su arrogancia y su prepotencia, junto a su altanería, son rasgos que les corresponde por derecho. Es decir, ellos van a ver siempre con un gran desdén al resto de la humanidad, incluyendo a los otros depredadores… pero eso es porqué ellos, en el fondo, no son más que seres potencialmente vacíos en el cual, tienen que llenarlo de algo. Da igual si es, por ejemplo, estafando a alguien, causando el embarazo a alguien (o de alguien, si el que lo provoca es una mujer), usando a alguien para cometer una fechoría o, por ejemplo, algo muy típico en los TEA, especialmente en la adolescencia, es emplearlo como saco de boxeo para así poder practicar sus manipulaciones de carácter perversas. El caso es que ellos, para no verse a sí mismos, se apropian de lo que sea y como sea para dárselas de dios ante los demás.

Sin embargo, ellos no son tan estúpidos como para hacer una fechoría de ese calibre tan de forma inmediata. Eso, a menos que se trate de un psicópata que vive más en las cárceles que en la sociedad, algo muy raro de ver, hecho está, pero que puede darse. Por ese mismo motivo, tienen que enganchar a alguien, siempre llevando a cabo una técnica de atracción que consiste en enviar impulsos instintivos en el cual, tiene como respuesta dar una señal adecuada a la otra persona para que, de una forma u otra, piense que la otra persona es, por ejemplo, su alma gemela, el mejor amigo o, en los ámbitos más laborales y comerciales, el profesional más capacitado de todos.

Pero esto no es más que una farsa de ellos. Simplemente, estos depredadores, al tener un cerebro visceral o instintivo muy avanzado (Que es el cerebro límbico, el cerebro que se encarga de alimentarse, aparear con otros de su especie y, en el caso de estar en peligro, defenderse en base a acabar con la otra persona, siendo este cerebro también llamado como el reptiliano), juegan con las reacciones químicas de la otra persona para llevar a cabo sus fechorías.

No obstante, hay que tener en cuenta una cosa. Y es que, si el depredador emocional, especialmente en la infancia y/o en la adolescencia, percibe a la otra persona, en especial a un TEA u otra clase de discapacitado, como un ser demasiado débil e inútil, este no dudará en pasar inmediatamente a la fase de devaluación para así poder llevar a cabo sus juegos perversos, y todo eso lo hará para, primero, destruir a aquellos que sean tan débiles e inútiles para que estos sigan existiendo, algo que puede recordar en gran medida a lo que pasó con el nazismo cuando Hitler se hizo con el poder gracias al proyecto de Eutanasia, para poder practicar de la forma más cruel y despiadada sus juegos perversos para que, más adelante, seduciendo a los más fuertes y poderosos, los destruya para así poder marcar en sus corazones la supremacía de su yo grandioso y poderoso ya que él no vive para compartir con los demás. Más bien vive para someter, subyugar y dominar a toda la humanidad para así poder huir del vacío emocional que los destroza día y noche, algo de lo que, por supuesto, no dudará en tener numerosas fuentes de combustible narcisista (seguidores, club de fans, bufones, “amigos” tóxicos, junto a su/s víctima/s de turno) para así poder mantener ese yo grandioso que tratan de proyectar a los demás para no verse como los seres mezquinos y patéticos que son, sabiendo desde el principio que ellos son un fraude para toda la sociedad.

Técnica nº2: Técnica de la devaluación o denigración

Con la víctima enganchada al narcisista, sociópata o psicópata, lo segundo que va a hacer es denigrarla y devaluarla. ¿Y cómo lo hará?

Aprovechándose del engatusamiento que esta ha desarrollado durante un periodo de tiempo en su víctima, lo siguiente que hará el depredador emocional será denigrarlo y devaluarlo. ¿Y cómo? Pues mediante bromas hirientes, descalificaciones, chantajes emocionales, amenazas, intimidaciones, llegando luego a lo que es en sí a la agresión física del sujeto en cuestión… y todo eso siempre a la hora de enganchar a su víctima.

Con todo esto, lo que pretende el depredador emocional reside siempre en reducir la calidad personal de la otra persona para que el propio depredador emocional, también llamado como vampiro emocional, aún siendo una persona miserable y lamentable, que él, en comparación con la persona denigrada o devaluada, pueda sentir en ella, llegando al punto de demostrar, su superioridad ante ella.

Es decir, para él, el ser superior a los demás lo es todo, cosa de la que todos los TEA, sin excepción, deben saber que el ser superior a los demás, en especial por sus capacidades intuitivas e instintivas, ansiando ante todo ser tratado como un dios por los demás, viene dado de huir de un vacío emocional sin fondo que tiene. Es decir, viene, en el caso de los narcisistas y los sociópatas, de los traumas que les ha marcado de por vida en la infancia, ya sea de una forma u otra.

En el caso de los depredadores emocionales que se topen con un TEA, especialmente en la infancia y/o en la adolescencia, el principal motivo por el que estos seres se dedican a denigrar y a devaluar de forma automática a los propios TEA reside en que ellos odian la debilidad y la vulnerabilidad. La odian porqué creen que eso es un error del que hay que erradicar, haciendo que estos, primeramente, se dediquen a manipular a todo el entorno para causar de forma intencionada a los TEA. ¿Los motivos?

Para un narcisista, sociópata y psicópata, ganar lo es todo. Tener la victoria siempre que le sea posible lo es todo. Por ese mismo motivo, estar con un discapacitado como lo es un TEA, les implica perder ya que ellos, al percibir en los propios TEA una intuición y unos instintos menores de lo habitual en comparación con un neurotípico, piensan que van a perder ya que, para estos depredadores, la derrota implica una humillación de carácter extrema que implica algo muy similar a la pena capital. De hecho, puede decirse que, el lema de estos seres reside en “O destruyes, o te destruyen; o dominas, o te dominan; o controlas, o te controlan; o ganas el respeto de los demás, o lo pierdes mediante la humillación y el hundimiento”.

Esto es, efectivamente, el reflejo de lo tanto que se odian a sí mismos, en especial de su vulnerabilidad.


No hay que olvidar que, del odio de estos seres perversos, llegan idealismos como lo es el capacitismo y la discafobia, junto con otros elementos como lo es el racismo, la xenofobia y el odio hacia los ideales ajenos, queriendo imponer desde siempre la supremacía absoluta para que estos sean tratados como un dios, y siempre lo harán para poder huir de la realidad que hay en su interior, queriendo vivir de la mentira para así no poder ver nunca más ese vacío emocional que cargan durante el resto de sus vidas.

Aunque, esto lo mencionaré más adelante, uno de los motivos por el cual, hay que empatizar más a los TEA, es porqué ellos son producto de las técnicas más crueles y despiadadas de denigración o devaluación, como lo es el gashlighting, técnica que consiste en dudar de la percepción de la otra persona, haciendo que estos se vuelvan inestables para así hacer ver a los demás que un autista es de todo menos bueno, causando perjuicios en ellos que dañan en extremo a los propios TEA. ¿Y por qué?

Porqué odian la debilidad, odian la vulnerabilidad, odian que haya gente que haya nacido con ciertas discapacidades, siendo esto de carácter imperdonable para estos seres al ver en ellos la debilidad y la vulnerabilidad en su estado más puro, odian perder, y… por ende, para ellos, estar en un mundo donde ellos sean un dios en el cual, estos ganen todas las batallas y todas las luchas para así convertirse en un objeto en el cual, reciban constantemente el aplauso, las alabanzas a modo de adulación y la idolatración tal y como si ellos tuvieran la obligación de actuar de esa forma.

Técnica nº3: Técnica del descarte

Habiendo devaluado a su víctima, lo siguiente que hará será descartarla. ¿Y cómo? Mediante técnicas perversas como lo es el famoso ghosting, dejando plantón a alguien en una cita… o peor aún, humillar de tal forma a la otra persona tanto en público como en privado para hacer ver a la otra persona en el cual, no es merecedora de estar, no solo con estos depredadores emocionales, sino que también con el resto del mundo, proyectando en sus víctimas sus carencias, miserias y vacíos para así, de una forma u otra, “apropiarse” de las virtudes del otro, trayendo como consecuencia de carácter devastadora que ella esté tan sola que no pueda contar con ayuda de nadie para contar sus problemas con los demás, algo de lo que, de hecho, el propio narcisista, sociópata y psicópata se ha encargado, en base a la campaña de difamación, de difamar por completo su imagen para que este no pueda contar con ayuda de nadie… ni siquiera, si le es posible al propio depredador, de la ayuda de la familia de su víctima.

¿Y cuál es el propósito de estos depredadores de descartar a la gente como si fueran meros objetos?

De hacer ver que son superiores a los demás en todos los aspectos, de impartir en ellos la marca de la supremacía ya que ellos lo que ansían ante todo es tener la supremacía de todos los que lo rodean. Pues no toleran la igualdad de derechos ante las personas, y menos cuando estos narcisistas, sociópatas y psicópatas consideran la ética, la moral y las leyes como una aberración a sus derechos. Pues para ellos, los derechos se reflejan en un libertinaje absoluto. Es decir, ellos, para cubrir toda esa vulnerabilidad y/o gran herida emocional que tienen, consideran que ellos pueden hacer lo que quieran y como quieran, y que todos, absolutamente todos, tienen que obedecerlos sin rechistar al considerar el mundo como un entorno en el cual, está completamente a su servicio. De hecho, ellos mismos consideran el mundo que conocemos como un coto de caza en el cual, todos los seres vivos que viven ahí son sus presas las cuales, puede destruirlas cuando a ellos les apetezca, como a ellos les apetezca, donde ellos les apetezca e incluso la metodología más cruel y despiadada que les apetezca.

Quienes más lo sufren son los discapacitados, siendo en especial a los autistas al tratarse de una discapacidad imposible.

De hecho, no solo estos depredadores se encargarán de descartarlos de forma personal. Ellos, habiendo manipulado a todo su entorno, se encargarán de incitar tanto el odio como el rechazo de una forma exponencialmente brutal hacia su presa para que nadie se acerque a él. Esto es extremadamente peligroso para un TEA ya que el propio TEA tiene un riesgo mucho mayor de suicidarse que un neurotípico. Eso, no por no hablar de que uno de los principales motivos por los que un TEA tiene más posibilidades de cometer suicidio reside en que, aún habiendo mejorado la calidad de vida de la gente discapacitada, existan ciertas ramas de capacitismo y discafobia, siendo esto muy favorable para estos seres perversos para verse como el dios de la especie más unánime, fuerte, atractiva, inteligente, ágil, poderosa… llegando al punto de ser el dios la raza perfecta y definitiva, teniendo como único fin egoísta huir del vacío emocional que los destroza y los deja patéticos y miserables día y noche.

Técnica nº4: Técnica del hoovering o de la aspiración

Habiendo descartado a su víctima, junto con un rechazo social que este ha causado de forma intencionada para que esté completamente sola y devastada, el propio depredador no tendrá inconvenientes en buscar a esa persona de nuevo para saber el estado de esta persona.

El que un depredador emocional quiera volver con su víctima, no es tanto porqué este le aprecie, le ame o le quiera. Nada de eso tiene que ver. Si este quiere volver es para ver el estado de la propia víctima para saber si puede descartarla de forma definitiva, asegurándose de que su trabajo de destruir a su víctima ha resultado con total éxito.

Si su trabajo de destruir a la víctima, como lo es, en el caso de un TEA, que el TEA tenga tanto miedo de volver a la escuela por la destrucción emocional que ha causado el narcisista, sociópata y psicópata hacia el TEA que ha sido víctima de su depredación, ha tenido éxito, el placer que este obtiene es supremo. Pero un placer mucho mayor tendrá si el TEA se suicida por la crueldad y la maldad sin fin que este ha desatado hacia el TEA, una crueldad y maldad sin cadenas de la ética, y la moral que le ha permitido a este usar el sufrimiento del TEA para poder imponer esa crueldad máxima tanto en su competencia como en sus futuras víctimas, pudiendo ser otros TEA… o peor aún, en las parejas que este seduce, siendo esto uno de los principales motivos por los que hay violencia de género, cosa de la que se ha demostrado en gran medida con el tema del Covid-19 el gran incremento de la violencia de genero al impedir a estos depredadores desplazarse como les plazca en el mundo real, pagando de una forma mucho más temprana con sus parejas a modo de víctimas la sed de poder y control que ellos tienen sobre los demás.

Sin embargo, si la víctima, sea TEA o no, se recupera de ello, el narcisista, sociópata y psicópata tratará de enganchar de nuevo a la víctima para así poder destruirla una vez más, cosa de la que, por supuesto, nunca hay que permitir que estos seres perversos vuelvan a entrar en la vida de los demás ya que estos, al conocer a sus víctimas, no dudarán en destruirlas de nuevo al considerar las relaciones como un combate a muerte en el que hay que ganar para poder sobrevivir. Ahí, la técnica del love bombing o del bombardeo amoroso durará menos al conocer ya las debilidades de la otra persona, queriendo ir a lo que va, a la destrucción definitiva de la víctima para marcar tanto en la víctima como en los demás la supremacía absoluta. En el caso de que se trate de un TEA, este, lo más seguro es que ni siquiera se esfuerce en hacer love bombing, trayendo de consigo una descarga verbal maligna, junto con una agresión física, tan fuertes que, a partir de ahí, se puede demostrar en el propio depredador que él, por defecto, es tanto capacitista como discáfobo, y lo es porqué él desprecia en extremo la debilidad y la vulnerabilidad, considerándolo como una aberración para el mundo en el que está, haciendo ver tanto al TEA como al resto de la humanidad, que el mundo es una selva en la que impera la ley de la selva, actuando más como los animales carnívoros, que como las personas normales y corrientes.


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