Cómo la musicoterapia puede ayudar a su hijo en el espectro del autismo




POR MARTINA RIEPEN, MA

Fuente: Autism Parenting Magazine / 03/12/2020

Fotografía: Pixabay



La música tiene un fuerte efecto en nuestra mente. La música puede funcionar como un puente de comunicación. Esto hace que la musicoterapia sea adecuada para tratar las particularidades de muchos niños autistas.


Sin embargo, debido a la escasa información, los padres de niños con trastorno del espectro autista (TEA) tienen muchas preguntas. ¿La musicoterapia significa simplemente cantar con mi hijo autista? ¿Implica que mi hijo escuche música? ¿Hay una participación activa tocando instrumentos musicales? ¿Es necesario que mi hijo sea musical? ¿Es la musicoterapia algo nuevo? ¿Dónde puedo encontrar musicoterapia para el autismo cerca de mí?


Estas preguntas son suficientes para hacer girar la cabeza. Es comprensible que los padres de niños con autismo que oyen hablar de la musicoterapia no sepan qué ocurre durante una sesión de musicoterapia. Después de investigar un poco, los padres descubrirán que hay una gran variedad de tipos de musicoterapia a tener en cuenta. Y, para aumentar la confusión, no existe una definición común de musicoterapia que sea aceptada por todos. Si los padres han probado otras terapias antes y han consultado a muchos médicos, expertos, profesores y asistentes de enseñanza diferentes, puede resultarles difícil creer que la música será útil para su hijo autista.


Debido a que hay tantas preguntas en torno a lo que es realmente la musicoterapia, en este artículo trataré de aportar claridad a este tema y esbozaré algunos de los beneficios de la musicoterapia mostrando el estándar actual, así como los últimos hallazgos en la investigación sobre el autismo.



¿Qué es la musicoterapia para el autismo?


La musicoterapia se centra en mejorar la expresividad de las experiencias emocionales internas y en ayudar a la conciencia corporal. Por su fuerte impacto en las emociones, se ha sugerido que la música, aplicada como musicoterapia, puede ayudar a los niños con autismo a regular el estrés, para que puedan calmarse. La música ayuda al cuerpo a recuperarse de los estados de tensión y algunos expertos creen que la musicoterapia tiene un fuerte impacto en el sistema nervioso, en el cerebro y en las funciones cognitivas de los niños pequeños con autismo. Se ha sugerido que la musicoterapia puede ayudar también a los niños con problemas de procesamiento sensorial.





La musicoterapia consiste en utilizar la influencia calmante de la música. Hay quien dice que puede ayudar a los niños con autismo a encontrar un descanso interior e incluso puede atajar comportamientos. La musicoterapia como tratamiento supone aplicar los beneficios de la música como intervención entre el arte y la salud física y mental.


Los musicoterapeutas utilizan determinadas melodías, ritmos, dinámicas, sonidos, etc. para ayudar a los que padecen trastornos del espectro autista a expresar sentimientos como la ira o la ansiedad. El terapeuta pretende ayudar a regular los estados de tensión del niño autista.


La musicoterapia es también un medio de comunicación no verbal: los sentimientos y las emociones pueden expresarse a través de la música. Puede ayudar al niño con TEA apoyando las habilidades de comunicación y la interacción social. La música es una forma de expresión sin palabras, lo que la hace especialmente útil para los niños no verbales y para los niños con retraso en el habla.


La musicoterapia para niños con autismo también suele utilizarse en combinación con el baile, la pintura o el juego. Puede llevarse a cabo en un entorno individual o a través del trabajo en grupo, y existen diferentes formas holísticas de musicoterapia a tener en cuenta.






¿Qué formas de musicoterapia son adecuadas para los niños con TEA?


Básicamente, hay dos grupos diferentes de musicoterapia: la musicoterapia activa y la receptiva (pasiva).


La musicoterapia no es nueva en absoluto. El impacto que tiene la música en nuestra mente y en nuestro cuerpo es bien conocido desde hace cientos de años. Al principio, los musicoterapeutas utilizaban la forma receptiva, en la que el paciente se limitaba a escuchar música. A lo largo del desarrollo de la musicoterapia, esto ha cambiado, de modo que hoy en día la musicoterapia receptiva se aplica junto con la forma activa o en combinación con ella, en la que el niño autista improvisa con la música y tiene la oportunidad de expresar sus sentimientos libremente.


Durante una sesión de musicoterapia, el musicoterapeuta reacciona al movimiento del cuerpo del niño y a su tono. El terapeuta también utiliza varios instrumentos musicales.


La duración de las sesiones varía. A veces duran sólo unos minutos y se alargan, dependiendo de la individualidad del niño.


Las sesiones pueden ser individuales o en grupo. También existe la musicoterapia centrada en la familia, en la que toda la familia participa en las sesiones. Este enfoque pretende ayudar al niño autista y a toda la unidad familiar a estabilizar, mantener y mejorar su salud mental y física.


La musicoterapia siempre debe ser llevada a cabo por un musicoterapeuta bien formado, con al menos una licenciatura en musicoterapia y al menos 1.200 horas de formación clínica, que, en función de la situación del niño, formule los objetivos para el niño y los discuta con los padres.


Los objetivos del programa terapéutico deben documentarse por escrito para poder revisar los progresos a largo plazo. Cada musicoterapeuta proporcionará directrices específicas para el programa de terapia de cada niño.



Los enfoques Orff y Nordoff/Robbins


Los padres de niños con autismo pueden oír hablar del enfoque de "musicoterapia Orff" y de los instrumentos musicales Orff. Se trata de instrumentos de percusión, como tambores y triángulos, que pueden tocarse sin ningún conocimiento musical previo, porque la musicoterapia no consiste en mejorar las habilidades musicales ni en perfeccionar la voz. La musicoterapia parte de la base de que existe un nivel de musicalidad en cada niño y, en cambio, se centra en mejorar las habilidades comunicativas y sociales y en facilitar que el niño autista establezca relaciones con otras personas.


Los padres también pueden leer sobre el enfoque "Nordoff/Robbins", cuyo objetivo es el desarrollo psicológico. En este caso, la atención se centra más en el desarrollo musical que en el caso del enfoque Orff. Los instrumentos musicales y la voz del niño desempeñan un papel importante.



¿Puede la musicoterapia complementar la terapia ABA?


Los padres que están interesados en la musicoterapia para su hijo con TEA pueden haber consultado a muchos profesionales antes y pueden haber probado otras terapias con su hijo. Es posible que tengan experiencias con la terapia ABA (análisis conductual aplicado). Algunos expertos creen que la influencia tranquilizadora de la musicoterapia y su potencial para reducir algunos comportamientos desafiantes la convierten en una buena intervención para utilizar en combinación con la terapia ABA.



¿Qué resultados puedo esperar de la musicoterapia?


Diversos estudios de investigación sobre el autismo muestran que la musicoterapia es beneficiosa para abordar algunos comportamientos desafiantes, reducir la ansiedad y mejorar la atención del niño. Las investigaciones también demuestran que la musicoterapia puede apoyar la confianza en sí mismo, mejorar la interacción social, la independencia, la concentración, la atención y la motivación.


En diferentes estudios clínicos, se ha comprobado que existe una relación entre las actividades musicales y los resultados del aprendizaje. Los metaestudios revelan que los niños autistas, en particular, muestran una gran musicalidad, por lo que la musicoterapia puede ser una intervención útil. Los estudios de casos muestran que la musicoterapia puede ayudar a tender un puente entre el niño autista y el mundo exterior.


A los padres de niños con autismo se les suele decir cosas distintas sobre la musicoterapia. No hay tanta literatura o investigación disponible que apoye la musicoterapia como algunos padres podrían considerar necesaria. Sin embargo, el consenso general es que la música en sí misma puede tener un impacto positivo en muchas personas con autismo: así como en personas neurotípicas.



En resumen


En definitiva, la musicoterapia es un enfoque que vale la pena considerar para los padres que quieren ayudar a liberar a su hijo de los sentimientos de aislamiento y ansiedad. La musicoterapia puede llevarse a cabo en un grupo o en un entorno individual. Aunque la investigación es todavía bastante limitada, es difícil negar que la musicoterapia puede ayudar a un niño con TEA a aprender por medio de la improvisación y a practicar habilidades de forma lúdica. La musicoterapia es un medio para conectar las actividades musicales, los sonidos y el ritmo con las habilidades sociales y de comunicación. La musicoterapia improvisada, basada en la evidencia, también puede mejorar potencialmente la autoexpresión espontánea.


Con el objetivo de alcanzar el máximo nivel de atención, un buen musicoterapeuta se asegurará de que cada niño con autismo experimente la alegría de la música y el movimiento. Los terapeutas deben apoyar a cada niño único para que aprenda a expresar su felicidad, su ira, su pena y su ansiedad: y quizás esto pueda ayudarles más tarde a aprender a afrontar estos sentimientos en su vida cotidiana.





Martina Riepen, MA nació en Alemania y vive desde 2009 en el Reino Unido. Se dedica a la enseñanza de inglés y alemán en Londres. A diario, trabaja con alumnos del espectro autista y con estudiantes que luchan contra el trastorno de procesamiento sensorial, la ansiedad social y las dificultades de aprendizaje. Está terminando su tesis de máster en musicoterapia y autismo. Puedes visitar su grupo de autismo "Autism Spectrum Radio" en Facebook, donde informa al mundo sobre las novedades del Dice que utiliza la terapia para liberar su cuerpo de toxinas y disminuir la ansiedad al suministrar más oxígeno al cerebro.


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