La envidia patológica del narcisista




POR JUAN FRANCISCO RODRÍGUEZ PÉREZ

Fuente: Autismo en vivo | 06/04/2021, Madrid, España

Fotografía: Pixabay



La envidia patológica es el mismo corazón del narcisista. Si no se entiende el concepto de envidia patológica, no se puede entender su corazón, uno de carácter depredador, maligno y oscuro, uno que odia la luz del sol…

Introducción

La envidia es un sentimiento que está en todos los seres humanos. En todos, incluso en los autistas. Se habla de incluir a los autistas ya que, no son pocas las personas que hablan de los autistas como si fuesen ángeles divinos, llamados también ángeles azules según la fuente donde se diga, algo de lo que, además de tratarlos como seres cuyo único propósito es la bondad (Aunque, algunos psicólogos, confirman que lo contrario a un psicópata es un autista, siempre y cuando ese autista no sea tóxico o malvado), los despoja de ser lo que son en el fondo, seres humanos como cualquier otra cosa, pese a cuestionar la humanidad de los vampiros emocionales que acechan día y noche en la sociedad.


Sin embargo, dejando de lado ciertos mitos sobre el autismo, ¿Por qué es importante hablar de la envidia en el campo de los narcisistas?


Porqué la envidia que tienen todos los depredadores emocionales, sin excepción, es patológica. Se habla de una envidia patológica, una de carácter persistente, crónica, permanente, perdurable a prueba de balas… porqué ellos, en lo más profundo de su ser no hay más que un vacío emocional sin fondo que les hace caracterizar por no tener nada, nada. Y ojo, aquí no estoy hablando de bienes materiales o de un poder económico importante. Eso es algo que lo pueden tener sin ningún problema, no tanto sin esfuerzo ya que ellos al menos se esfuerzan, aunque sea a costa de llevar a cabo las atrocidades más inmorales, antiéticas y, en algunos casos, ilegales, para así poder salirse con la suya. Se está hablando de tener cosas para sí mismo. Es decir, en el caso de los narcisistas perversos y los sociópatas, sus emociones y sus sentimientos están completamente bloqueados e inaccesibles de por vida mientras que, en el caso de los mismos psicópatas, directamente es que carecen de todo ello. También carecen de empatía debido a su incapacidad de conectarse emocionalmente con los demás, añadiendo a su vez a una falta de conciencia moral, lo que hace que cualquier cosa, hasta destruir la vida de los demás, lo consideren como un derecho innato que lo tienen de nacimiento al pensar que todo el plano existencial es una extensión de su mente. Y claro, ni hablar del mundo interno, un mundo en el cual, tan solo están ellos, lo que hace que ellos tengan ese vacío emocional tan atroz en el cual, quieren bajar a todos a ese nivel para así poder usar a ellos como si fueran marionetas con el propósito de poder huir del vacío emocional que los carcome día y noche.


Así pues, conocer la envidia patológica del narcisista es sumamente importante para los tiempos que corren ahora, especialmente aquellos que implican el estar tratando constantemente con estos seres megatóxicos.



La envidia patológica

Una persona que se le considere de narcisismo patológico, sociopatía o psicopatía, siempre va a tener en su corazón lo que es la misma envidia patológica. Una envidia en el cual, no es pasajera o temporal como lo sería el de una persona emocionalmente sana, salvo que se trate de un caso de apatía lo bastante grave como para ser muy tóxico hacia los demás. Pero, dejando de lado esas excepciones, todos los depredadores emocionales, pero todos, tienen una envidia patológica que los hace tremendamente infelices. Una envidia patológica que, como se habló en el pasado, es de carácter persistente, crónica, permanente y duradera. Y esto es algo que lo van a tener de por vida debido, generalmente, a que ellos, a nivel personal, no se quieren, por mucho que la propaganda que estos hagan de sí mismos a través de su falso yo grandioso sea lo más eficaz, creíble, verosímil… para las personas que son ignorantes de la verdadera personalidad del ser oscuro y maligno que se esconde detrás de él…


Y esto es importante que los TEAs que han sido abusados lo sepan porqué, por mucho que puedan parecer como felices ante los demás, ellos mismos, en el fondo, ¡Se odian!


Puede parecer irónico, pero ellos mismos, en el fondo, se odian al extremo. Tanto se odian que, los sentimientos de envidia, rencor y odio hacia todo el mundo se amplifican de forma exagerada… pero por desgracia, de carácter permanente.


El principal motivo de esa envidia patológica es que un depredador emocional, sin llegar a destruir a alguien, lo primero que le va a pasar es que el contacto consigo mismo le traer una gran frustración de la que solo lo puede calmar destruyendo a los demás. Es decir, ellos, si no se dedican a destruir a los demás, sienten una frustración tan grande que, en muchos casos, se desestabilizarían hasta el punto de que se destruirían a sí mismos, porqué claro…


Ellos destruyen a los demás ya que no quieren destruirse a sí mismos ya que su mera existencia está condenada a la autodestrucción de sí mismos dado que son emocionalmente inestables. La inestabilidad emocional lo genera la falta de empatía, el hecho de poder sentir tan solamente dos sentimientos, que son la frustración y el entusiasmo, y el hecho de no ser capaces de aceptarse a sí mismos debido a que están huyendo constantemente de los demás.


Como tal, incluso estos seres perversos tienen una envidia patológica de los TEAs, algo de lo que, por supuesto, al ser completamente discafóbicos y capacitistas debido a su egolatría desmesurada y a su prepotencia conquistadora, no dudarán un instante en sacar todo su odio a sí mismos a los autistas de forma gratuita para así poder sostenerse psíquicamente en base a destruir aquellas vulnerabilidades y debilidades como grandes amenazas a su gran fachada de yo grandioso, lo que hace que este, al sentir una gran satisfacción al destruir a alguien que lo considera como un peligro para sí mismo, que este pueda tener un gran alivio ya que este ha tenido una gran oportunidad de destruir lo imperfecto al considerarlo aborrecible y despreciable al extremo, solo por el hecho de que ellos se odian mutuamente… y claro…



La envidia patológica de los narcisistas perversos hacia los autistas

A pesar de que los autistas se ven, generalmente, como gente excluida y abandonada por la sociedad a costa de no querer aceptar lo diferente por influencias de estos seres malignos, quienes se han encargado personalmente de moldear una sociedad que beneficie única y exclusivamente a ellos, realmente hasta los mismos narcisistas perversos tienen una gran envidia patológica hacia los mismos autistas.


Que lo nieguen es una cosa, pero que la realidad no tenga nada que ver con el hecho de negarlo hasta la saciedad es otra cosa.


Para que se hagan un ejemplo, un narcisista perverso tiene una envidia patológica de la felicidad que tiene un autista por estar en su propio mundo, aunque él, por cuestiones de dificultades en la comunicación, tenga problemas para interactuar con los demás. También un narcisista perverso, tiene una envidia patológica de que el autista, con entrenamiento y esfuerzo, pueda ser mejor persona mientras que él mismo, por cuestiones evidentes, no lo puede ser porqué está encerrado en un caparazón de hierro oscuro cargado de pinchos porqué lo que está protegiendo el mismo narcisista es un yo que fue devastado, roto, hecho pedazos, impresentable, arisco, insípido, miedoso… eso es lo que él mismo está protegiendo del resto de la humanidad porqué, además de ser alguien que no confía en sí mismo, es alguien que está en guerra con todo el mundo, y…


Oh, que curiosidad que el narcisista tiene también envidia de la estabilidad emocional del autista, algo de lo que, indudablemente, no dudará en desestabilizarlo hasta el punto de tener numerosos trastornos para poder reírse del “retraso mental” que tiene cuando, en realidad lo que este ansía es que todos, sin excepción, estén por debajo suya dado que él considera los conceptos de igualdad, respeto por el prójimo y demás valores que cada vez van escaseando en la sociedad como elementos que se oponen a su gran sentido del derecho de hacer lo que les dé la gana…


Entonces claro, el decir que el narcisista no tiene nada que envidiar al autista es algo completamente falso… porqué, si han existido generaciones enteras de depredadores emocionales esforzándose de forma continuada, deliberada, intencionada, persistente, perseverante y denotadamente de proyectar todas sus miserias hacia los autistas para que, cualquier defecto que tengan ellos, lo tengan ellos, como lo pueden ser también los otros colectivos, como lo es por ejemplo el Down o similares, porqué ellos consideran la responsabilidad como una mera cuestión de sumisión, humillación y hundimiento de uno mismo, es porqué ellos, en el fondo, tienen una gran cantidad de cosas que ocultar ante los demás porqué…



Nadie quiere estar con un maltratador

Y ojo, no necesariamente, todos los maltratadores emocionales, psicológicos y mentales, tienen que ser, forzosamente, narcisistas perversos o psicópatas integrados ya que, como es evidente, pueden existir maltratadores en las filas de la gente que, aparentemente es “medianamente sana”, pero que, sin llegar al nivel del narcisismo patológico o la psicopatía, son maltratadores por cuestiones de cosas que ellos mismos tienen que resolver, añadiendo a su vez que, de una forma u otra, existen también autistas que, por supuesto, pueden ser maltratadores por cuestiones de apatía u otros motivos que estarían dentro de sí mismos, incluyendo a su vez unos pensamientos inestables y oscuros por motivos que están dentro de sí mismos, pero…


Todos los narcisistas perversos son maltratadores, todos los sociópatas caóticos son maltratadores y todos los psicópatas integrados o, peor aún, los criminales cuyas vidas están en las cárceles, son maltratadores… por defecto.


Lo son porqué las cabezas de estos seres están llenas de ideales inestables en relación a causar el mayor caos y destrucción que puedan imaginar ya que ellos, lo que quieren destruir en todos es ese listado de cosas de las que saben que no las pueden tener en su interior porqué ellos, a nivel personal, no son así.


Cosas como, la paz interior, una conciencia tranquila, escapan del mundo narcisista o psicopático porqué ellos, ya hace muchísimo tiempo, que, o bien dejaron de tenerlo, o bien no lo tuvieron por cuestiones de nacimiento, y que lo envidian hasta el punto de odiarlo por tratarse de cosas que, pueden comprenderlo de una forma cognitiva, pero no de forma emocional ya que estos seres perversos, puede decirse que son aemocionales, o… mejor dicho, emocionalmente anodinos (es decir, vacíos).


Como ellos no tienen lo que el resto de la humanidad tiene, al menos refiriéndose a gente medianamente sana, no a gente inestable ni a gente demente, es evidente que ellos tienen una envidia patológica de todo el mundo, porqué… claro…


Ellos, el grave problema que ellos tienen es que creen que la autoestima y una buena vida se basa en lo exterior porqué ellos, además de tener un yo mismo horrible, oscuro, siniestro y maligno, son completamente incapaces de verse a sí mismos por cuestiones de que ellos tienen un gran miedo de verse a sí mismos por lo que, nada más al intentar verse a sí mismo, aunque sea una milésima de segundo, salen huyendo, lo que les convierte en seres que tienen una cobardía natural que tienen de por vida, una cobardía natural en el cual, camuflan valentía con temeridad por cuestiones de su adicción a la adrenalina, pero la valentía no tiene absolutamente nada que ver con la temeridad, y ese es un tema del que se podría tratar en otro artículo para más adelante.


Esto puede resultar contraproducente cuando ellos, a nivel público, se muestran como los seres más perfectos y virtuosos del planeta Tierra, como si todo el mundo tuviera que someterse a ellos. Eso es porqué ellos, a pesar de no sentirlo a nivel emocional, estudian y analizan a todo su entorno para camuflarse para así poder comprender de una forma perversa lo que ellos quieren ver y oír para así dar la sensación de que están con una persona completamente intachable. Todo eso, por supuesto, para poder ocultar sus verdaderos sentimientos de odio, ira, rencor, celos, envidia, junto a otros sentimientos negativos que los tienen de forma persistente al sentir realmente dos cosas, que son entusiasmo y frustración… y claro, y ni hablar del elemento más temible, la sed de venganza que les llega a desatar las crueldades más devastadoras y, en algunos casos, inhumanas para así poder tener un sentimiento de satisfacción que les permita poder huir del ser podrido y decadente que hay en sí mismo.


Para que estas personas puedan descansar como una persona medianamente normal, todos ellos, pero todos, sin excepción, tienen que estar destruyendo uno a uno a todas las personas que se topen en su camino. Lo necesitan como el respirar porqué son seres que, en el fondo de su ser, están llenos de paranoias y de pensamientos caóticos y destructivos que les marca lo verdaderamente inestables que son.


El verdadero objetivo de desatar toda esa destrucción y todo ese caos está en convertir a todos los seres humanos, junto a los otros elementos que creen que están en su derecho de controlarlos, en meros autómatas que están a su disposición las veces que él cree que consideren necesarias. Es decir, vivir como dioses en el que todo responde a lo que ellos piensan dado que creen que el mundo es una extensión de su mente.


Evidentemente, esto es algo imposible de hacer, pero los psicópatas, sociópatas y narcisistas perversos o malignos quieren que sea así porqué ellos, desde que nacen hasta que mueren, están todo el día huyendo de los demás porqué consideran que el exterior forma parte de ellos mismos… y la de decepciones que se pueden dar en estos seres malignos y depredadores cuando, aún habiendo llegado al máximo de lo máximo, asegurándose de que ellos, a nivel personal, no tengan competidores que los puedan destronar por cuestiones de haber planeado las mil y una manipulaciones o maquinaciones de turno para demostrar su supremacía, a modo de estar pisoteando a supuestos amigos, a supuestos aliados, todo porqué ellos consideren las relaciones como un combate en el que, la supervivencia reside en tenerlo todo bajo control para así evitar que otros supuestos usurpadores le quiten su puesto de ser, lo que ellos consideran, como el hecho de ser un dios como algo innato e imprescindible para vivir.


Todos esos pensamientos megalómanos, dementes, irascibles, coléricos y que están fuera de lugar, tienen como única respuesta su incapacidad de conectarse emocionalmente con los demás, porqué… por cuestiones de su cerebro que, por supuesto, es completamente distinto al de las personas neurotípicas, incluyendo al de los autistas, no lo pueden hacer, y, por ende, no se conectan con nadie porqué desconfían de todo el mundo por considerarlos como un enemigo al que abatir.



¿Y por qué estos seres depredadores y malignos se aprovechan de la gente que tiene necesidades especiales, como lo son los autistas?

Porqué son vacíos por dentro, no tienen nada en su interior. Porqué, en el fondo, tienen una cobardía natural que los hace actuar más como los animales depredadores de la selva que como seres que tienen que mejorar consigo mismos. Porqué, dentro de su ser, quieren destruir a aquellos a los que ve como más débiles por considerarlos como una gran amenaza a la fachada de yo grandioso al verse como alguien perfecto en todos los aspectos del plano existencial, y porqué… esto que quede claro para todos los autistas, el problema no lo tienen ellos por el autismo. El problema lo tienen ellos al considerar la debilidad como una aberración que debe ser devastada y destruida con una fuerza implacablemente destructiva por cuestiones de que se ven como seres que, los conceptos de debilidad, vulnerabilidad y sufrimiento, no van con ellos… en cambio, sí va para los demás que sufran en extremo por la gran envidia patológica que hay porqué…


No se trata de una envidia pasajera y temporal. Se trata de una envidia de carácter persistente, duradera, perseverante, una en el cual, les consume por completo hasta el punto de que, todos sus pensamientos, todos sus actos, sus movimientos y sus discusiones, están promovidas por todos los pensamientos negativos que los consumen.


El que, hasta ellos, envidien la empatía por cuestiones de que ellos lo consideran como sumisión y humillación, es una clara señal de que ellos, a nivel personal, son un verdadero peligro para todo el mundo.


Si una persona, autista o no, se ha topado con algo así, por experiencia, sabrá que todos los depredadores son básicamente la misma personalidad, aunque cambien de gustos, ideales, preferencias, creencias, junto a otra clase de elementos en el cual, son meramente secundarios.


Si son elementos secundarios es porqué cualquier persona, por lo que sea o lo que sea, puede cambiarlas en cualquier momento, algo de lo que son muy especialistas los narcisistas perversos o los psicópatas integrados, algo de lo que, lógicamente, les invade un sentimiento de aburrimiento crónico al tratarse de seres que son verdaderamente adictos al sentimiento de entusiasmo porqué sus emociones son muy limitadas. Y ni hablar de su inteligencia emocional, que parece más típico de un crío de cinco años que de alguien adulto y calmado.



Conclusión

La envidia patológica que los carcome y los consume es algo que no tiene que ver, ni con el autismo, ni con nada del exterior. Tan solo tiene que ver con ellos mismos al tener muchísimas características negativas procedentes de unas alteraciones cerebrales que los hace actuar de una forma mucho más astuta y depredadora dado que, desde que se levantan hasta que se duermen, aunque esto último lo hacen siempre con gran frustración salvo que consigan destruir a alguien, están maquinando la forma de destruir a los demás por cuestiones de querer dominar y controlar a todos para que su fantasía exacerbada y surrealista de que todo responde a las órdenes mentales de él se cumpla, buscando siempre la gran esperanza de que todo sale como ellos quieren, porqué ellos, además de odiar el concepto de igualdad al considerarlo como un elemento humillante, creen que la vida solo tiene sentido para vivir como un dios en el que, de un solo chasquido, el mundo responde ante ellos.


Y bueno, si alguno se topa con alguien así, lo mejor es salir corriendo antes de que estas personalidades abusivas antes de que él mismo cause daños colaterales verdaderamente severos en la psique de los demás, incluso para aquellas personas que creen que no lo van a hacer daño.


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