Los retrasos auditivos de los niños autistas pueden persistir en la edad adulta

Actualizado: 17 de sep de 2020


Escucha y aprende: incluso un retraso de 5 milisegundos puede descarrilar la capacidad de una persona para seguir una conversación. James King-Holmes / Fototeca de Ciencias



POR LAURA DATTARO

Fuente: Spectrum / 10/03/2020

Fotografía: James King-Holmes / Fototeca de Ciencias

El retraso en las respuestas del cerebro de los niños autistas al sonido continúa en la edad adulta, según el primer estudio que examina el fenómeno en los adultos del espectro (1). El estudio también relacionó este retraso con las dificultades del lenguaje.

Cuando una persona escucha un sonido, una nota musical, por ejemplo, o alguien que habla, el cerebro del oyente produce dos importantes respuestas neuronales unos 50 y 100 milisegundos más tarde.

Investigaciones anteriores han demostrado que, en los cerebros de los niños autistas, estas respuestas se retrasan varios milisegundos (2).

Esto puede parecer poco, pero un retraso de incluso 5 milisegundos podría ser "catastrófico" en la capacidad de estos niños para seguir una conversación, dice el investigador principal Tim Roberts, profesor de radiología de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia.

"Tendrías que ser capaz de captar los sonidos lo más rápido posible y pasar a la siguiente cosa más interesante, que es el significado o la interpretación", dice Roberts. "No querrás retrasarte en el procesamiento de esos sonidos".

En los niños típicos, la respuesta neural se acelera con la edad. Pero los investigadores nunca han estudiado si lo mismo es cierto para los niños autistas.

Respuestas maduras

Roberts y su equipo midieron las respuestas auditivas en 132 personas de entre 6 y 42 años, incluyendo 58 niños y adolescentes autistas y 19 adultos autistas. Utilizaron una técnica llamada magnetoencefalografía, o MEG, que registra los campos magnéticos producidos por la actividad neuronal.

Analizaron las respuestas de los niños y adultos autistas por separado y encontraron un retraso de 6 milisegundos en la respuesta de 50 milisegundos, y de 10 milisegundos en la respuesta de 100 milisegundos en ambos grupos. Los resultados se publicaron en enero en Developmental Neuroscience.



Respuesta lenta: tanto los niños como los adultos autistas, muestran retrasos en sus respuestas cerebrales al sonido.


La consistencia en los niños y adultos autistas indica, que el retraso no es el resultado de un retardo en el desarrollo de la corteza auditiva, dice Renee Lajiness-O'Neill, profesora de psicología de la Universidad de Michigan Oriental en Ypsilanti, que no participó en el trabajo.

"Eso es importante, porque entonces se descarta que esto no sea sólo un asunto de maduración", dice Lajiness-O'Neill.

Para probar las consecuencias de este retraso, el equipo de Roberts también evaluó el cociente de inteligencia verbal (IQ) de los participantes. Tanto en los niños autistas como en los adultos, el retraso en la respuesta auditiva sigue la pista de un menor coeficiente de inteligencia verbal, pero no muestra una relación con el coeficiente de inteligencia general o con el no verbal.

Base del cerebro

El estudio sería más poderoso si los investigadores hubieran medido elementos específicos del lenguaje, usado en la interacción social, que se sabe que están dañados en las personas autistas, dice Lajiness-O'Neill. Pero debido a que no hay pruebas que permitan una comparación, tanto en niños como en adultos, el coeficiente intelectual verbal puede ser la siguiente mejor opción, dice.

Roberts está de acuerdo en que sería preferible otra evaluación. Dice que espera que los estudios futuros puedan seguir a los participantes a lo largo del tiempo, para determinar las trayectorias individuales.

"Está muy bien que se produzcan estas diferencias de grupo, pero ya no es así como pensamos realmente sobre el autismo", dice Roberts. "Es una colección de variaciones individuales".

Se presume que el retraso auditivo tiene una base biológica en el cerebro. El equipo de Roberts planea investigar esto, usando técnicas como la imagen con tensor de difusión y la espectroscopia de resonancia magnética.

Identificar la fuente del retraso, podría ayudar a los investigadores a encontrar objetivos para tratar las dificultades del lenguaje.

"Lo que nos interesa es tratar de caracterizar eso y averiguar cuál sería la manera más apropiada de ayudar a esa persona", dice Roberts.

REFERENCIAS

  1. Matsuzaki J. et al. Dev. Neurosci. 41, 223-233 (2020) PubMed.

  2. Gage N. et al. Brain Res. Dev. Brain Res. 144, 201-209 (2003) PubMed.

TAGS: adultos con autismo, autismo, escucha, lenguaje, MEG