Ser madre de un Asperger, ¿compensa?




POR VIRGINIA GARCÍA, MADRE DE IGNACIO PANTOJA

Fuente: Autismo en vivo | 02/05/2021

Fotografía: Pixabay



Homenaje a todas las madres en su día de Virginia García, la madre de un gran hombre, la madre de Ignacio Pantoja, la madre de un Asperger.


Cuando se tiene un hijo siempre se fantasea y se tiene el firme propósito de ser la mejor madre y que de ello va a derivar tener el mejor hijo.


Recuerdo siempre un compañero que estaba muy contento de lo bien que lo estaban haciendo él y su mujer con su hija que comía y dormía, sin rabietas y todo de maravilla, hasta que tuvieron el segundo hijo que dormía mal, no comía bien y lloraba continuamente, entonces se dio cuenta de que no eran tanta la influencia de los progenitores.


Y es que la crianza es muy dura y además el hijo es para toda la vida.


Cuando a ello le sumas que el niño es Asperger todas las ideas preconcebidas se descolocan, porque va por libre y es muy difícil establecer pautas, pese a lo necesario que es, porque ni a los estímulos ni a los premios o castigos responde como inicialmente se podría esperar.


Los primeros meses son duros porque todavía no se sabe qué le pasa y a base de ensayo y error se va reconduciendo, pero con dificultad, pero cuando empieza la escuela los problemas crecen.


Menos mal que ahora el diagnóstico es precoz y supongo que eso ayuda mucho, como también las aulas TEA y la sensibilización general por el propio conocimiento que actualmente se tiene en general del síndrome.


Sí, es muy ardua y dura la crianza de un hijo Asperger, porque sus problemas son mis problemas y su sufrimiento es el mío, e indudablemente sufre mucho, sufre cuando en el patio del colegio no se integra, cuando hay niños que no le invitan al cumpleaños, cuando en la adolescencia no tiene un grupo de amigos y cuando se enamora y no hay posibilidades de entablar una relación.


Pero, volviendo al principio, ¿compensa ser madre de un hijo Asperger? La respuesta es sí, como lo es ser madre de todo hijo, cada uno viene con su bagaje, su personalidad, su sensibilidad, en fin su forma de ser, y cada hijo sigue un camino, y sea Asperger o neurotípico no siempre es el que habíamos deseado para él y puede que no nos guste, del mismo modo que puede elegir un trabajo o una pareja que no sea de nuestro agrado.


Lo esencial en el espinoso camino de la maternidad es que el hijo que has traído a este mundo, sin contar con su consentimiento, sea razonablemente feliz y, como les digo siempre, un hombre o una mujer de provecho.


¿Se puede conseguir?, ese es el reto de la vida y si tu hijo tiene Asperger es más difícil, pero ahí está el trabajo y el entusiasmo y dedicación para ello y la compensación de ser su madre es esa lucha porque sea feliz, quizás en pequeñas cosas de cada día que le ilusionen, en los logros para conseguir que tenga un proyecto vital, que sea independiente y tenga una vida propia y lo más plena posible.


No puede decirse que sea maravilloso tener un hijo Asperger porque tanto él como yo preferiríamos que fuera neurotípico, pero es su característica, su forma de ser y de relacionarse con el mundo y hay que partir de ahí y desde ahí ir andar la vida a su lado, comprendiendo y minorando todos aquellos obstáculos que él mismo muchas veces se pone y creciendo siempre hasta lograr las metas propuestas, sin límite, ayudándole a que sea lo que quiera ser, porque puede serlo.


Así que sí, ser madre de un Asperger compensa.


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