Una computadora en el reino animal




ANTONIO LOPEZ

Fuente: Autismo en Vivo | 06/07/2021

Fotografía: Pixabay.com



A veces uso el símil de la computadora para explicar como es, en cierto modo, la forma de funcionar del cerebro Asperger. Pues bien, puestos a ponerle un poco de humor, tan computadoras son muchos Asperger como animales son muchos neuro-típicos.


Si bien a muchos Aspies no les gusta el símil de la computadora para explicar la diferencia de su forma de funcionar respecto al funcionamiento neuro-típico, sí es así en distintos aspectos, como la literalidad del lenguaje, la dificultad de comprender cierto lenguaje no verbal, la necesidad de información estructurada, la mayor memoria para los detalles, etc. No es casualidad que muchos Asperger sean unos cracks en programación de software…


A la hora de hacer divulgación, es recomendable a veces usar referentes que todo el mundo pueda entender e incluso exagerar un poco para ayudar a la audiencia a visualizar mejor la realidad que estás tratando de explicar. Comparar un Asperger con una computadora no deja de ser una exageración, pero sí sirve para entender un poco la diferencia del funcionamiento del cerebro Asperger respecto del neuro-típico.


Pues bien, una vez que te has reído un poco de ti mismo, toca reírse un poco de los demás también, y no hay para menos. Sin duda que nunca se puede generalizar, e igual que algunos Asperger se asemejan muy poco a una computadora en su forma de funcionar, no todos los neuro-típicos, ni mucho menos, se pueden calificar de animales en su comportamiento.


Sin embargo, los dos conceptos, tan radicalmente distantes entre sí, sirven en cierto modo para ilustrar las diferencias de comportamiento en bastantes ocasiones entre las personas Asperger y bastantes neuro-típicos. A comportamiento animal me refiero al comportamiento más inconsciente e instintivo, a la necesidad o tendencia de pertenecer y seguir las dinámicas de grupo (aunque no todos los animales sean así) y a su comportamiento más emocional e irracional.


Una vez más, aquí entramos en la necesidad de diferenciar entre comportamientos típicos de distintas culturas. En este sentido, podríamos decir que cada cultura corresponde a una especie animal distinta, por cuanto su comportamiento difiere más o menos de la otra cultura o especie.


Por mi experiencia propia, me ha pasado a veces que me he sentido así, como un elemento puramente racional en medio de elementos cuya racionalidad era prácticamente imperceptible de acuerdo con su comportamiento. No entendía el porqué de lo que hacían, y si lo hacían para pasarlo bien, no le encontraba la gracia por ningún lado. Sin duda, siempre encontraba algún neuro-típico que compartía mi opinión, si bien siempre fueron pocos, y otros que en el fondo pensaban lo mismo no se atrevían a decirlo, para no quedar excluidos del grupo. Una vez más: comportamiento animal.

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