El sentido de la vida y el sufrimiento




POR ISABEL PEREZ

Fuente: Autismo en Vivo | 06/10/2020

Fotografía: Pixabay.com



Estar condenado al sufrimiento no sólo lleva a la depresión sino a plantearse muchas preguntas acerca del sentido de tu sufrimiento y la vida misma


Cómo dijo un conocido entrenador de fútbol en una memorable rueda de prensa: ¿Porqué? ¿Porqué? ¿Porqué esto...? ¿Porqué lo otro...? Cuando un Asperger se plantea el sentido de su vida salen muchos porqués... y no es para menos. Vamos a intentar responder a algunos de ellos.


Primero de todo hay poquísimas personas, si es que hay alguna, cuya vida esté libre de sufrimiento. Sólo es cierto que la mayor parte de los sufrimientos de los neuro-típicos son más comunes y por lo tanto comprendidos, lo que les permite recibir la tan preciada empatía de la que solemos carecer los Asperger y el resto de los autistas.


El sufrimiento es parte practicamente del proceso de crecimiento personal hacia la madurez. Las hostias que nos pega la vida son lamentablemente el profesor más efectivo, en la medida que duelen, quedan grabadas en la memoria y nos hacen cambiar de actitud, para bien en el caso de las personas inteligentes que saben hacer auto-crítica, darse cuenta que se han equivocado y ver la lección de vida que hay detrás de lo sucedido. Hay que verlo como una oportunidad para aprender y ser mejores personas en algún sentido u otro. Es lo que hay...


La máxima satisfacción viene del alma, y ahí es dónde cualquiera puede encontrar la felicidad: en hacer cosas para los demás, para ayudar a resolver los problemas de los demás y ayudarles a ser más felices. Ni que decir tiene que no siempre es fácil, pero hay un millón de oportunidades ahí afuera, si uno se interesa por los demás y se gana la confianza para que te cuenten sus problemas y sabes abstraerte de los tuyos por un rato, pensando qué puedes hacer para esta o estas personas. Es una gran satisfacción que no tiene precio cuando ves que la has ayudado de verdad. Después, en algunos o bastantes casos, esta persona no te lo agradece o simplemente no te puede aportar nada para hacerlo como a ti te gustaría.


No hay que ayudar esperando que los demás te aporten lo que tu quisieras de ellos, simplemente porque en muchos casos no tienen nada de lo que necesitas. Ni amor tan siquiera. En bastantes casos también haces cosas anónimas, sin saber a quien has ayudado ni que los otros apenas se enteren de quienes los ha ayudado. Pero aún así es una satisfacción para el alma, que no para el ego.


El ego nos pide recompensas tangibles y emocionales, y es muy humano que así sea. Pero no hay que confundir la satisfacción del ego con la verdadera felicidad. Por experiencia puedo decir que "el universo" o la vida te devuelven tarde o temprano lo que aportas. Cuanto más das más recibes, aunque no sea de la forma que deseas o esperas, ni cuando lo deseas o esperas. Hay que ponerle fe, y con el tiempo y paciencia te das cuenta que merece la pena vivir la vida de esta forma.





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