El vínculo entre la edad de los padres y el autismo

Actualizado: 17 de sep de 2020





POR SARAH DEWEERDT

Fuente: Spectrum / 28/01/2020

Ilustración: Pep Boatella

Los hombres y mujeres mayores tienen más probabilidades que los jóvenes de tener un hijo con autismo, según múltiples estudios publicados en el último decenio. Especialmente cuando se trata de los padres, este efecto de la edad parental es uno de los hallazgos más consistentes en la epidemiología del autismo.

La relación entre la edad de la madre y el autismo es más compleja: las mujeres parecen tener mayores probabilidades de tener un hijo con autismo, tanto cuando son mucho mayores como cuando son mucho más jóvenes que la media, según algunos estudios. Sin embargo, ha resultado difícil determinar por qué la edad de cualquiera de los padres influye en el riesgo de autismo.

¿Cómo sabemos que los hombres mayores tienen altas probabilidades de ser padres de un niño con autismo?

Los epidemiólogos han reunido datos sobre un gran número de familias y han calculado la frecuencia con la que hombres de diferentes edades tienen un hijo con autismo. El primer estudio riguroso de este tipo, publicado en 2006, se basó en los registros médicos de 132.000 adolescentes israelíes. Demostró que los hombres de 30 años tienen 1,6 veces más probabilidades de tener un hijo con autismo, que los hombres de menos de 30 años; los hombres de 40 años tienen un aumento de seis veces.

Desde entonces, los científicos han realizado análisis similares de los datos sobre los niños nacidos en California, Dinamarca y Suecia, así como de un conjunto de datos internacionales sobre 5,7 millones de niños. Casi todas estas investigaciones han demostrado un aumento de la prevalencia del autismo entre los hijos de padres mayores.

¿A qué edad aumentan las probabilidades de engendrar un hijo con autismo para los hombres?

Nadie lo sabe. Los rangos de edad y las edades de los hombres difieren entre los estudios, lo que hace que sus resultados sean difíciles de comparar. En general, los hallazgos indican que las probabilidades aumentan de manera constante a lo largo del tiempo, en lugar de aumentar repentinamente después de una cierta edad.

¿Qué tan grande es el aumento?

Los resultados de los estudios varían entre el 5 y el 400 por ciento. Un estudio del 2017 basado en la secuenciación del genoma completo de casi 5.000 personas, sugiere que los padres de 40 años tienen entre un 5 y un 10 por ciento más de probabilidades de tener un hijo con autismo que los padres de 20 años.

Pero un gran estudio de 2014, basado en los registros médicos suecos, insinuó que las probabilidades de autismo entre los niños nacidos de padres mayores de 45 años son aproximadamente un 75 por ciento más altas que las de los niños nacidos de padres de 20 años. Y un análisis de 2010 de los datos suecos, encontró que los hombres mayores de 55 años tienen cuatro veces más probabilidades de tener un hijo con autismo que los hombres menores de 30 años.

Aún así, la probabilidad absoluta de tener un hijo con autismo es baja, incluso para los padres mayores. Los investigadores del estudio de 2017 calcularon que alrededor del 1.5 por ciento de los niños nacidos de padres que tienen 20 años tendrán autismo, en comparación con alrededor del 1.58 por ciento de los niños nacidos de padres que tienen 40 años.

¿Por qué los hombres mayores tienen mayores probabilidades de tener hijos con autismo?

La hipótesis más prominente es que el esperma de los hombres mayores ha acumulado muchas mutaciones espontáneas y que lo transmiten a sus hijos.

Los espermatozoides se dividen más a menudo que los óvulos. Con cada división, el ADN de una célula se copia, presentando una oportunidad para que ocurran las mutaciones. Un estudio en Islandia mostró que las mutaciones espontáneas, o de novo, se acumulan más rápidamente en los hombres que en las mujeres. Otro estudio en el mismo país, sugirió que con cada año que pasa, un hombre transmite un promedio de dos más de estas mutaciones a su hijo.

Los estudios realizados en ratones confirman que las crías de los ratones machos más viejos albergan un número relativamente grande de mutaciones. Y esta hipótesis es consistente con la observación de que un niño con autismo que tiene un padre mayor, tiende a ser el único niño con autismo en esa familia.

Sin embargo, otros factores también deben contribuir. Los modelos matemáticos de la herencia del autismo han indicado que las mutaciones de novo representan alrededor del 20 por ciento del aumento de las probabilidades de autismo entre los hijos de padres mayores.

¿Qué más podría explicar estos patrones?

Es posible que la conexión vaya en sentido contrario: los hombres que tienen probabilidades de engendrar un hijo con autismo pueden tener hijos relativamente tarde en la vida. Estos hombres pueden tener rasgos autistas que retrasan su capacidad de encontrar pareja.

Los cambios en las etiquetas químicas del ADN del esperma, a medida que los hombres envejecen, también pueden jugar un papel. Esta hipótesis es consistente con los estudios epidemiológicos que muestran que la edad de un abuelo al momento del nacimiento de un padre, puede afectar las probabilidades de que un nieto tenga autismo, y la edad altera las etiquetas químicas en el esperma de los ratones. Pero esta idea es controvertida: no hay evidencia directa de que estas etiquetas se transmitan a través de las generaciones en las personas.

Los estudios han notado factores adicionales, incluyendo altas probabilidades de condiciones autoinmunes en padres mayores. Y debido a que es probable que sean relativamente ricos en comparación con los padres más jóvenes, es más probable que los padres mayores busquen una evaluación para su hijo.

¿Cómo influye la edad de la madre en las probabilidades de tener un hijo con autismo?

En general, los investigadores han realizado menos estudios sobre la edad de la madre y el autismo, y los resultados no son tan claros como los de los padres. Los efectos de la edad materna son más difíciles de detectar en los estudios epidemiológicos, porque las mujeres tienen hijos en un rango de edad más estrecho que los hombres.

Algunos estudios han sugerido que la probabilidad de que una mujer tenga un hijo con autismo también aumenta constantemente con la edad. El número de mutaciones de novo en los óvulos aumenta con la edad, aunque en menor grado que en el esperma. Como en el caso de los hombres, las mujeres con rasgos autistas pueden tener hijos tardíos. Sin embargo, un análisis exhaustivo descubrió que, para una mujer mayor de 35 años, la probabilidad de tener un hijo con autismo es menor que para las mujeres más jóvenes.

Ese estudio también sugirió que las mujeres menores de 25 años tienen más probabilidades de tener un hijo con autismo que las mujeres mayores. El hallazgo se hizo eco de varios otros estudios que informaron que las madres adolescentes, también tienen mayores probabilidades de tener un hijo con autismo.

¿Explica la tendencia a tener hijos más tarde en la vida el aumento de la prevalencia del autismo?

Probablemente no. Cálculos independientes sugieren que la tendencia a tener hijos más tarde, explica sólo entre el 1 y el 5 por ciento del aumento de la prevalencia del autismo. Pero investigar el vínculo entre la edad de los padres y el autismo podría dar pistas sobre la biología subyacente a la condición.

SINDICACIÓN

Este artículo fue republicado en el Washington Post.

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