Explicando las condiciones que acompañan al autismo

Actualizado: 17 de sep de 2020




POR HANNAH FURFARO

Fuente: Spectrum / 25/07/2018

Ilustración: Laurène Boglio

Más de la mitad de las personas en el espectro tienen cuatro o más afecciones de otro tipo (1). Los tipos de condiciones co-ocurrentes y cómo se manifiestan varían de una persona autista a otra.

Estas condiciones pueden exacerbar las características del autismo o afectar el momento del diagnóstico de autismo, por lo que es importante comprender cómo interactúan con el autismo.

Esto es lo que los investigadores saben sobre las condiciones que a menudo acompañan al autismo.


¿Qué rasgos o condiciones acompañan comúnmente al autismo?


Las afecciones que se superponen con el autismo generalmente se clasifican en uno de cuatro grupos: problemas médicos clásicos, como la epilepsia, problemas gastrointestinales o trastornos del sueño; diagnósticos del desarrollo, como la discapacidad intelectual o el retraso del lenguaje; afecciones de salud mental, como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD), el trastorno obsesivo-compulsivo o la depresión; y afecciones genéticas, como el síndrome del cromosoma X frágil y el complejo de esclerosis tuberosa.


¿Qué tan comunes son estas condiciones entre las personas con autismo?


Depende de la condición, y las estimaciones varían ampliamente. Por ejemplo, entre el 11 y el 84 por ciento de los niños autistas también tienen ansiedad (2). Del mismo modo, los problemas graves de sueño pueden afectar a entre el 44 y el 86 por ciento de los niños del espectro (3). Las diferencias en los criterios de diagnóstico y otras variables de estudio, pueden explicar estos amplios márgenes. Y la edad, el sexo, la raza y el coeficiente de inteligencia de la persona evaluada pueden influir en el momento del diagnóstico. Por ejemplo, los niños negros autistas son más propensos que los niños blancos autistas a ser diagnosticados con discapacidad intelectual (4). Y si un niño no habla, los trastornos del estado de ánimo pueden ser difíciles de detectar. Ciertas afecciones, como la ansiedad, también pueden tener un aspecto diferente en las personas con autismo que en otras personas, lo que añade es otra capa de complejidad.

Además, las herramientas utilizadas para identificar las condiciones pueden no funcionar tan bien en las personas con autismo. Los investigadores están desarrollando escalas específicas para el autismo, como un cuestionario de detección de la depresión, para ayudar a resolver estos rompecabezas diagnósticos.


¿Qué pueden ganar los científicos con el estudio de estas condiciones?


Casi todas las condiciones que acompañan al autismo pueden tener serios efectos en el bienestar. Y algunas tienen consecuencias más graves que el autismo.

Una mejor comprensión de estas condiciones podría mejorar la calidad de vida de las personas autistas. Por ejemplo, la identificación de los genes implicados podría conducir a la detección temprana y el tratamiento de las condiciones.

"Realmente necesitamos entender las raíces de los problemas en el estado de ánimo y la depresión, así como los problemas de impulsividad", dice Paul Lipkin, director de la Red Interactiva de Autismo del Instituto Kennedy Krieger en Baltimore. "A medida que identifiquemos una mejor comprensión de las raíces neurológicas de éstos, podemos desarrollar más y mejores tratamientos médicos para ellos".

El tratamiento de una condición relacionada, también puede aliviar los rasgos del autismo. Por ejemplo, el tratamiento de las convulsiones a tiempo, puede disminuir los problemas cognitivos y de comportamiento en los niños con complejo de esclerosis tuberosa (5).

Resolver los problemas de sueño o gastrointestinales, también puede ofrecer beneficios de comportamiento. La cantidad y la calidad del sueño pueden afectar el estado de ánimo y la gravedad de las conductas repetitivas, por ejemplo.


¿Cómo pueden las condiciones co-ocurrentes complicar el diagnóstico de autismo?


Algunos rasgos del autismo, como la falta de habilidades sociales y sensibilidades sensoriales, se superponen a los de otras condiciones. Por ejemplo, tanto las personas con autismo como las que tienen esquizofrenia tienen problemas para captar las señales sociales. Cuando una persona presenta uno de estos rasgos comunes, su médico puede, simplemente, asignarle el diagnóstico más plausible.


"Puede ser muy difícil averiguar cuál es la raíz de un comportamiento", dice Carla Mazefsky, profesora adjunta de psiquiatría de la Universidad de Pittsburgh.

Los rasgos del TDAH también pueden enmascarar o confundirse con los del autismo, y retrasar el diagnóstico de autismo.

El diagnóstico de autismo puede ser particularmente difícil en personas con discapacidad intelectual o retrasos severos en el lenguaje.

¿Qué pueden revelar los estudios de las condiciones co-ocurrentes sobre la biología del autismo?

Algunas de estas condiciones pueden compartir mecanismos biológicos con el autismo. Por ejemplo, un estudio publicado este año reveló que los patrones de expresión génica en los cerebros de las personas con autismo son similares a los de las personas con esquizofrenia o trastorno bipolar (6). Las personas con estas condiciones también pueden compartir variantes y rasgos genéticos, como las dificultades con el lenguaje o la agresión.

En otros casos, la relación con el autismo puede ser multifacética. Por ejemplo, aproximadamente una de cada tres personas con autismo tiene epilepsia, y las personas con epilepsia corren un riesgo ocho veces mayor de padecer autismo que la población general. La conexión puede ser parcialmente genética, pero también es posible que las convulsiones tempranas preparen el terreno para ciertas características del autismo.


REFERENCIAS

1. Soke G.N. et al. J. Autism Dev. Desorden. 48, 2663-2676 (2018) PubMed.

2. White S.W. et al. Clin. Psychol. Rev. 29, 216-229 (2009) PubMed.

3. Maxwell-Horn A. y B.A. Malow Semin. Neurol. 37, 413-418 (2017) PubMed.

4. Christensen D.L. et al. MMWR Surveill. Summ. 65, 1-23 (2016) Texto completo.

5. Bombardieri R. et al. Eur. J. Pediatría. Neurol. 14, 146-149 (2010) PubMed.

6. Gandal M.J. y otros. Science 359, 693-697 (2018) Resumen.

TAGS: ansiedad, autismo, depresión, retraso en el desarrollo, epilepsia, síndrome del cromosoma X frágil, discapacidad intelectual, esquizofrenia, convulsiones, sueño