La discapacidad Asperger es cultural




POR JUAN DOMINGUEZ

Fuente: Autismo en vivo| 18/06/2021

Fotografía: Pixabay.com



El carácter Asperger se asemeja bastante a la forma de ser de ciertos entornos culturales, en los que se valoran mucho más las fortalezas del Asperger que sus debilidades.


A raíz de mi experiencia de haber vivido en varios países del centro y norte de Europa, y de haber conocido también gente de muchos otros países más allá de estos, he constatado que sin duda mis virtudes propias del Asperger se valoran mucho mas en entornos culturales de influencia protestante o confuciana.


Los protestantes vendrían a ser los países anglosajones, germánicos y nórdicos, mientras que los confucianos serían países del extremo oriente como Japón, Corea del Sur, Taiwan o Singapur. El caso de Hong Kong es curioso porque es una mezcla de ambos, aunque por otro lado, la creciente influencia de la China continental esta diluyendo poco a poco su carácter único.


Estas fortalezas se pueden resumir en integridad y formalidad, sinceridad, trabajo bien hecho, discreción y humildad, disciplina y distancia social, entre otros. Por otro lado, las consabidas debilidades del Asperger son su déficit de habilidades sociales y comprensión de los códigos sociales menos evidentes, así como rigidez e incomodidad con los cambios, la improvisación y la desorganización.


Si bien hay muchos puntos intermedios, se puede decir que los países de cultura latina concuerdan más con las debilidades que con las fortalezas de los Asperger. En un país latino, ser Asperger resulta realmente una discapacidad en cuanto a la integración social se refiere y al gasto de energía que requiere su adaptación a la forma de funcionar latina. La valoración del entorno le es claramente desfavorable. Se puede decir que juega en campo contrario, no sólo con el árbitro en contra sino también el reglamento. Yo prefiero largarme, francamente.


En cambio, cuando he estado en un país de cultura protestante, he percibido una buena valoración y simpatía de los locales, con quienes tenía mucho mejor feeling que con la gente de mi país. Si bien no dejo de ser Asperger y por lo tanto algo diferente de los demás, resulta una diferencia muy tolerable, por cuanto los valores o criterios de valoración sociales son por lo menos bastante favorables a mi forma de ser, y por lo tanto se me valora, acepta y respeta mucho más. Me siento mucho más como el pez en el agua, cómodo con la forma de funcionar del sistema y la forma de ser y hacer de la gente, por más que en muchos casos puedan ser demasiado fríos. Todo es cuestión de ganarse su confianza y afecto con el paso del tiempo. Está claro que he nacido en el lugar equivocado.

77 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo