Los ecos del abuso emocional en los TEA




POR JUAN FRANCISCO RODRÍGUEZ PÉREZ

Fuente: Autismo en vivo 7 30/11/2020, Madrid, España

Fotografía: Pixabay



Un TEA que ha sido abusado, muy frecuentemente, tendrá en su cabeza el infierno de estar viviendo los ecos del abuso emocional, producto de la gran malicia que pueden tener los depredadores emocionales, causado solo por nacer con autismo…

Introducción

Tal vez uno de los temas que no se tocan mucho es en respecto a lo que suelen tener los TEA al haber sido abusados de las mil y una formas por narcisistas, sociópatas o psicópatas. Esos ecos en el cual, ni con el mejor apoyo ni con el mejor cariño desaparecen. Y no desaparecen porqué las secuelas del abuso están hechas para persistir, no para que sean sustos de uno o dos días.


El objetivo de este artículo reside en explicar cómo los TEA tienen esos ecos que los invalidan y los atormentan día y noche cuando no reciben el tratamiento adecuado para poder acallar eficazmente esos ecos del abuso con el fin de tener una vida normal y corriente, y no llena de depresión en el cual, causa inseguridad en los neurotípicos hasta el punto de que consideran el autismo como una carga, más que un tipo de personalidad agradable para la sociedad… todo eso causado por estos mismos depredadores emocionales.



Hablando sobre los ecos del abuso emocional

Por muy aterrador que pueda sonar esto, las personas abusivas quieren transmitir todo ese tormento que estos tienen en su interior para bajar a los demás a su nivel, siempre con el objetivo de sentirse superior a los demás para nunca verse a sí mismos. Por ese mismo motivo, como son incapaces de verse a sí mismos por el gran vacío que ellos tienen, junto a una gran vulnerabilidad que tienen en el sentido de no poder conectarse emocionalmente con los demás (Es decir, no pueden ser recíprocos, no pueden amar, no pueden tener amigos más allá de la superficie, etc.), incluyendo, de una forma muy desafortunada, a todos sus familiares, causando en ellos una gran inestabilidad emocional de la que, en algunos casos, mediante el rostro, puede verse, se ven en esa necesidad tan extrema de ir destruyendo mediante artimañas verdaderamente peligrosas con el propósito de atiborrarse de sensaciones placenteras para así, como se ha comentado antes, no tener esa posibilidad de verse a sí mismos, ya que aquello le implicaría estar en contacto con el sinfín de traumas que ellos tienen, la actitud tan extremadamente paranoica que ellos tienen, y… por ende, también lo es debido a los ecos de las hipercríticas a las que se han visto sometidos, ya sea por ejemplo por padres abusivos o porqué, en el caso de los mismos psicópatas integrados, que ellos, de haber hecho verdaderas crueldades sin verse limitadas esas mismas crueldades mediante las cadenas de la ética, la moral y, en algunos casos, de la mismísima ley, que se les haya quedado grabado a fuego los gritos tanto de todas sus víctimas a las que ha devastado por completo como de haber tenido problemas verdaderamente severos, como lo es por ejemplo problemas con las autoridades.


Ciertamente, con todo que se ha escrito, todos los depredadores emocionales, pero todos, sin excepción, son personas potencialmente inestables tanto a nivel emocional como a nivel psicológico. Esto no solo los hace extremadamente peligrosos, pudiendo comparar a ellos como leopardos en el cual, tan hambrientos están de destruir a los demás que, aún de haberse atiborrado de alimento en lo que respecta al alimento que estos obtienen al acabar con las vidas de sus presas, su sed de caos, destrucción y de placer nunca se acaba. Y nunca se acaba dado que se tratan de seres en el cual, están completamente convencidos de que ellos son un dios en el cual, todos tienen que adorarlo, todos tienen que adularlo, todos tienen que idolatrarlo, todos tienen que venerarlo, siendo esto muy especial para ellos que, todos… absolutamente todos, tienen que dar sus vidas por él al verse el propio depredador emocional como un ser absolutamente perfecto en el que a él le corresponde el control absoluto de todo el plano existencial, incluyendo, por supuesto, el propio espacio-tiempo.


Lógicamente, esto no es algo que llegue a pensar realmente una persona normal y corriente que sea sana, incluyendo, por supuesto, a los propios neurodivergentes. Sin embargo, toda esa forma de pensar de carácter distorsionada y mágica, es en realidad un mecanismo de defensa a todo el vacío emocional que tienen estos seres carentes de empatía, algo de lo que, ninguna persona, y menos ningún TEA, debería tener todo lo que ellos tienen a su alrededor. ¿Y qué es lo que tienen todas las víctimas de estas personas abusivas?


Pues lo que tienen ellos en su interior. Es decir, una tremenda inseguridad que les impide avanzar en la vida, una dificultad para encontrar la felicidad, teniendo una sensación de vacío casi infinita y, por lo tanto, graves problemas para poder descansar… todo ello porqué esas mismas personas tienen los mismos ecos traumáticos y paranoicos que les impide verse a sí mismos, los mismos ecos que tienen estas personas abusivas para que esos mismos depredadores emocionales, al ver a las otras personas sufrir en extremo, que puedan “aliviarse” mediante una dosis de placer que les permite poder sostenerse psíquicamente en el mundo real a costa de la vida de los demás. Es por ese mismo motivo por el que a los depredadores también se les llama vampiros emocionales, porqué necesitan de la energía de los demás para vivir ya que, sin esa misma energía de la que vampirizan, podrían perfectamente morir por todos esos ecos extremadamente aterradores que tienen ellos en su propia cabeza debido a un proceso de locura extrema que los conduce al suicidio, cosa de la que, por supuesto, es el mayor temor que tienen estos mismos depredadores emocionales; el de verse a sí mismos sin poder reflejarse en el espejo de otros para huir de toda esa melancolía y agonía que tienen en su interior, tratando de huir de la forma más desesperada posible, pese a que sea muy raro de ver a alguien abusivo a que se muestre con esa faceta más débil y decadente.



Los ecos del abuso narcisista o psicopático en los TEA

Lo primero que hay que tener en cuenta es que, los mismos depredadores emocionales, como los seres carentes de empatía y de compasión por el prójimo, son seres megatóxicos en el cual, viven en una fantasía perversa en el buen sentido de que ellos son la autoridad máxima de todo el plano existencial, y que… ellos, por ser ellos, pueden hacer lo que les apetece y como les apetece por verse como seres cuya perfección es la más pura y absoluta que uno mismo pueda imaginarse. No solo esto les hace extremadamente arrogantes y prepotentes a ojos de los demás. También causa, hablando de dirigirse a los propios TEA, de que ellos, nada más al enterarse de que ellos van con debilidades y vulnerabilidades que ellos consideran inaceptables para su visión de una perfección carente de errores y muy a prueba de bombas de poner a prueba su visión de la perfección tan divina y omnipotente que ellos tienen sobre todas las cosas que, nada más verle, no dudará en destrozarlo de la forma más automática y extrema posible para así poder seguir viviendo de la fantasía de que todo es perfecto porqué él es perfecto.


Este punto de carácter inquietante, no solo refleja el odio que este tiene de forma automática a todas aquellas personas que se salen de lo “normal”, algo de lo que, por supuesto, el mismo depredador emocional, decide, a través de su pensamiento mágico perverso y distorsionado, que es lo que es normal dentro de la sociedad y qué es lo que no es normal dentro de la sociedad, haciendo una incitación al odio hacia eso último para así poder seguir teniendo esa sensación de que todo es perfecto porqué él es perfecto, regocijándose de un placer cada vez más extremo cuando ve al TEA que ha sido abusado, ya sea por bullying, palizas físicas que, en ocasiones, le pueden conducir a la hospitalización, o… peor aún, al propio suicidio de él, cosa de la que, ahí puede decirse que el placer del depredador emocional es máximo.


Aunque bien es cierto que no es igual el abuso a un TEA desde la infancia hasta la adolescencia o incluso la misma edad adulta, si hubiera que dar un elemento común es que ellos, desde lo más interno de su corazón de carácter oscuro y maligno, es que ellos consideran tanto a los mismos TEA como a los neurodivergentes como los verdaderos responsables de hacerles ver lo débiles y vulnerables que son ellos en el fondo. No es que ellos odien sin motivo aparente, pese a que, de cara al público, su odio hacia la neurodiversidad es de carácter irracional y sin motivo aparente. Es que ellos, lo que más temen al estar cerca de un TEA es que esas mismas personas les haga recordar que ellos mismos, al igual que los propios TEA, también tienen defectos y vulnerabilidades que hace a cualquier persona como un ser humano.


Pero, en la mente de estas personas abusivas, ellos no se ven como un ser humano normal y corriente, no. Se ven como un dios omnipotente y grandioso en el cual, tan solo pueden estar las personas más perfectas que se pueda topar ya que él piensa que la grandiosidad reside en carecer de errores, de debilidades y de vulnerabilidades, permitiéndose, según su pensamiento distorsionado, el de aplacar hasta la muerte hacia todas esas personas que muestren que él está equivocado, porqué lo que él quiere ocultar tanto al TEA que le tiene al lado como a las otras personas la vergüenza y la vulnerabilidad que ellos tienen en su interior de una forma tan extremadamente tóxica que, de una forma u otra, el que alguien vea lo patéticos que son es algo que los vuelve potencialmente locos hasta el punto de estar corriendo de los demás porqué ellos, en el fondo, tienen un sentimiento de inferioridad excesivamente grande, algo de lo que, por supuesto, viene completamente reflejado tanto en el odio que tienen hacia sí mismos como en el hecho de que ellos no son más que una ira sin fin, un rencor que puede guardar toda una auténtica lista de personas de las que tomar represalias, siendo extremadamente vengativos por toda esa rabia e ira que tienen sin control en sus propias cabezas, junto a una agresividad demasiado peligrosa como para poder causar, si tuvieran la oportunidad, de matar a la otra persona al instante.


Ahora bien, esto no quiere decir, y que quede claro, que sean tan estúpidos de rozar lo que sería el tener el status de ser un psicópata puro o criminal ya que esto los condenaría de por vida a una vida llena de conflictos y de puñaladas en la cárcel, cosa de la que, realmente muy pocas personas abusivas de este calibre se arriesgarían en gran medida a rozar esa línea roja dado que saben que las consecuencias de cometer un delito de sangre pueden ser verdaderamente devastadoras.


En cambio, el depredador emocional, nada más al toparse con el TEA de turno, no solo se dedicará a analizar y a estudiar todas sus debilidades y vulnerabilidades de la forma más perversa y cruel posible; también se encargará personalmente, primeramente, de acosar a esa persona con gritos que revienten los tímpanos, con burlas lo bastante hirientes en el cual, sean producto de haber estudiado muy a fondo sus vulnerabilidades, pudiendo ir hasta sabotear todos sus planes para poder reírse de la forma más burlesca que este pueda imaginarse, llegando, si sus ambiciones de destruir al TEA llegan al punto de querer incluso causar el suicidio, de llevar a cabo una campaña de difamación que haga que todo su entorno, pudiendo ser la escuela, la universidad o, en los casos más enfermizos, el propio entorno de trabajo, para que así ese mismo depredador pueda regocijarse de placer al destruir a esa misma persona de la que le acusa de todo lo que le hace, convenciendo, por supuesto, con una máscara social impecable que hace que, incluso, todas las personas que, supuestamente, tendrían que ayudar al TEA por su discapacidad, se le pongan en su contra, obteniendo de esta forma un sentimiento de placer perverso que le confirme tanto a sí mismo como a los demás que él es un ser superior, y que el TEA, por ser discapacitado, es un ser inferior al que hay que normalizar en él toda clase de abusos para hacer ver que hay que seguir unas normas de normalización en el cual, de no seguirlas, que las palizas, la violencia emocional y psicológica e incluso la persecución hacia ese mismo TEA, son las consecuencias de no seguir esa normalización, incitando a la intolerancia a la mera presencia del propio TEA para que el mismo depredador, en secreto, se regocije de placer de forma constante para así poder verificar su existencia de ser un dios, algo de lo que, por supuesto, nunca revelará que él, en el fondo, trata a todos los seres humanos como objetos cuyo único propósito de existir es servirle de forma ciega y fanática al no poder amar, recibir amistad ni apoyo emocional de los demás, pudiendo usar y tirar a todos sus seguidores, junto a poder tratar de esa forma a aquellos que se le opongan al tener un pensamiento muy perversamente distorsionado.



Las consecuencias de la discafobia y el capacitismo hacia los TEA por parte de narcisistas, sociópatas y psicópatas

Las consecuencias que pueden tener los TEA al caer en las garras de estas personas abusivas residen en que, gran parte del colectivo TEA va, generalmente, con una autoestima muy baja; una autoestima erosionada de forma intencionada por estos vampiros emocionales a los que no quiere permitir que estos crezcan como personas. En su lugar, quieren, en base a manipular y a controlar a los demás mediante su imagen de ser aparentemente perfecto en todos los ámbitos de la vida, que estos sean tratados como a los “retrasados mentales” o a los “tontos de turno” a los que hay que pegarles sin vacilación alguna para hacerles ver que el mundo no es para ellos, pudiendo hasta incitar a los demás a abusar de ellos con violencia de cualquier tipo al considerar la discapacidad como un desafío a la grandiosidad de la perfección que estos mismos seres perversos supuestamente tienen.


Es esa obsesión de querer destruir a los discapacitados por parte de estos narcisistas, sociópatas y psicópatas al considerar a la neurodiversidad como la verdadera causante de sentirse ofendidos y humillarlos por reflejar en ellos mismos sus debilidades y vulnerabilidades que, en base a esa obsesión, han creado las semillas perversas de la discafobia y el capacitismo, añadiendo a su vez que ellos, por supuesto, son también los verdaderos responsables de lo que es el racismo, la xenofobia, la homofobia, junto a otros ideales de odio que se pueden ver en la sociedad. Hasta el machismo y el nazismo pueden ser perfectamente considerados como producto de la naturaleza más perversa que estos mismos depredadores tienen en su interior.


Sin embargo, siguiendo con las consecuencias del abuso emocional en los TEA, estas mismas personas, además de tener, como se comentó antes, una autoestima erosionada, tienen una tremenda inseguridad que les impide avanzar en la vida. Tanto les impide avanzar en la vida que, incluso, si la situación lo requiere, se aferran a trabajos muy básicos los cuales, ni siquiera son capaces de poder vivir de forma independiente. Pero si esto es insuficiente, la dependencia emocional que ellos mismos pueden tener hacia los demás por ese sentimiento de vacío que tienen en su interior les puede atraer a más relaciones abusivas, haciendo de esto un verdadero infierno para los terapeutas al no saber, normalmente, la verdadera naturaleza del abuso emocional, llegando a límites insospechados.


Tal vez, el efecto más devastador que se puede ver en muchos TEA, especialmente cuando estos mismos usan las redes sociales para poder acallar los ecos del abuso que tienen en su interior con el fin de obtener la mayor cantidad de empatía posible, sin saber que eso es dependencia emocional, es el trastorno del estrés postraumático.


El trastorno del estrés postraumático es un trastorno en el cual, se da cuando alguien, sin importar su vida pasada, ha vivido una experiencia trágica como lo es por ejemplo la guerra, un atentado terrorista, un accidente que ha causado la muerte de un familiar, un desastre natural o haber sido víctima de una violación. Ese mismo trastorno, de cumplir una de las varias condiciones que puede haber, causa en la víctima que este tenga numerosos flashbacks de lo ocurrido tanto en ese momento como de otros demasiado traumáticos como para que olvidarse de él le sea imposible, que tenga grandes pesadillas que le impidan descansar, tener una forma de pensar potencialmente negativa en el sentido de tener un pensamiento fatalista y absolutista que le impida poder moverse de ahí, tener un miedo aterrador a estar en asuntos relacionados con la causa del estrés postraumático…


Por desgracia, el trastorno del estrés postraumático no solo hace que la persona tenga unos pensamientos obsesivos que, desafortunadamente, NO DESAPARECEN con el paso del tiempo debido a que el cerebro está en un estado de parálisis emocional en el cual, tan solo puede salir de ahí con ayuda profesional, y… si fuera el caso, de gente que sepa del tema para que, además de guiarle a alguien que pueda tratar profesionalmente el asunto, que tenga ese apoyo para salir de ahí; también causa que esa persona en cuestión pueda tener fobias sociales (Llamado también el Trastorno de la Ansiedad Social), pudiendo heredar otros trastornos como el Trastorno Obsesivo Compulsivo debido al estrés tan intenso que ocasiona el estrés postraumático.


Los mismos narcisistas, sociópatas y psicópatas, al ser seres cuya ira, rabia y odio sobresalen lo inhumano, pudiendo, si tuvieran la oportunidad, de ser más inhumanos todavía para así hacer ver a los demás que ellos son los dioses perfectos a los que hay que adorar sin tener posibilidad de tener voluntad propia, son completamente capaces de causar estas consecuencias tan devastadoras que puede tener un TEA a causa de la discafobia y el capacitismo que tienen estos depredadores al considerar la discapacidad como una forma de burlarse de su perfección absoluta cuando en realidad, lo que pretende con destruir al TEA en cuestión es que nadie pueda reconocer en él el ser patético, rancio e insípido que hay dentro de él. De veras, ellos, al odiar a la discapacidad, lo que ellos quieren transmitir a los demás es el gran odio que ellos tienen en sí mismos y a su casi infinito sentimiento de inferioridad que ellos tienen al no poder conectarse emocionalmente con los demás. A través de ese gran sentimiento de inferioridad que ellos tienen, lo que quieren ocultar es su gran vulnerabilidad en el buen sentido de que ellos, al no poder amar ni recibir amor, al no poder sentir la reciprocidad ni poder tener relaciones sanas, al no poder compartir ni sentir que otros comparten con él, al solo poder verse en el exterior pero nunca a sí mismo por el tan aterrador miedo que él tiene de hacerlo, destruyendo al TEA lo que consigue es no verse todas esas vulnerabilidades tan enfermizas y tóxicas que estos tienen para así, con el tiempo, aclimatar a la sociedad para adaptarse a sus perversas necesidades, siempre con el fin de que estos mismos seres carentes de empatía puedan huir para siempre de estos graves problemas que tienen, reflejando en ellos lo tremendamente imperfectos que son ellos.



Las palabras para todos los TEA que han sido abusados de la forma más vil por estos depredadores emocionales

Amigo/a:

Si tú, en algún momento, has tenido la sensación de que nadie te quiere, has tenido la sensación de que nadie quiere estar contigo, has tenido la sensación de que tu familia no te comprende, has tenido la sensación de que tu mero nacimiento ha enfadado a los demás, has tenido la sensación de que la sociedad no quiere saber de ti, o… peor aún, has tenido la sensación de querer suicidarte porqué has pensado que tu vida no tiene sentido, te diré algo muy importante que debes saber.


Todo lo que te pasa, todo, no es problema tuyo. Tú no eres esa persona de la que nadie quiere saber de él, tú no eres esa persona de la que nadie quiere estar contigo. Tú no eres esa persona la cual, tu familia no te comprende, pese a que pueda comprender que, aún así, tu familia no entienda tu situación. Tú no eres esa persona de la que la sociedad no quiere saber de ti. Y mejor aún, tú no eres esa persona que quiere quitarse la vida por tener unos traumas de por vida, no.


Tú, a pesar de que la sociedad te clasifique como una persona discapacitada, eres una persona maravillosa, brillante; una persona de la que, indudablemente, muchas personas estarían más que dispuestas a aprender de ti en lugar de estar juzgándote por tus debilidades y vulnerabilidades todo el rato; una persona de la que, soy consciente de que puedes salir de esta gran estafa emocional que te han causado estas personas abusivas al ver en ti las mismas debilidades que ellos tienen en su interior, cosa de la que, por supuesto, en lugar de afrontarlo cara a cara, han pretendido destruirte para así vivir una fantasía imposible de cumplir, pero que, de ese intento de cumplir esa fantasía, harán lo que sea para poder huir de todas esas carencias que hay en su propia personalidad, queriendo mover la sociedad en su propio beneficio para así ser algo que ellos no son, haciendo que el futuro de estos depredadores sea uno tan oscuro que, sinceramente, ese futuro oscuro del que crees tener, solo les pertenece a ellos, y te hago saber esto ya que tu futuro está lleno de vida, riqueza y pureza de alma.


Lo único que te pido de todo esto, no es tanto que me alabes como tu salvador, pues no quiero que dependas de mí; tampoco quiero que me dediques canciones, poesías ni nada que tenga como objetivo idolatrarme ya que eso me incomoda en extremo. Lo único que te pido es que tú, con la ayuda de aquéllos que te creen, que des el paso para poder recuperarte y, aunque dejes de ser la misma persona que seas antes, que te prometo que, si lo haces, serás una versión mucho mejor de ti mismo, pudiendo establecer límites a los demás, y… por ende, saber también estar en los entornos donde se sienta mejor sin verse en la necesidad tan extremadamente desesperada de tener contactos con los demás, evitando así más casos de relaciones de abuso por tu parte.


Un saludo, Juan Francisco Rodríguez Pérez