Nacido para trabajar

Actualizado: jun 13




POR FRANCISCO GOMEZ

Fuente: Autismo en vivo / 21/03/2021, Barcelona

Fotografía: Pixabay



Como indica Tony Attwood en uno de sus libros, el cerebro Asperger está especialmente diseñado para realizar tareas intelectuales más que no establecer relaciones personales, y es en la realización de dichas tareas que encuentra el máximo placer y bienestar emocional.


Estas tareas intelectuales, en muchos casos se convierten, afortunadamente, en buena parte de la actividad profesional. Esta es sin duda una de las claves de la inserción laboral de las personas con Síndrome de Asperger: encontrar un trabajo que les estimule y en que realicen tareas en las que puedan explotar sus habilidades principales. Pensado fríamente, esta receta aplica a cualquier persona, pero en el caso de los Asperger es mucho más importante en la medida que este tipo de personas son menos versátiles, suelen tener intereses más restringidos y un perfil competencial distinto de la mayoría de profesionales. Pueden encajar en menos puestos de trabajo.


Un trabajo relacionado con tus intereses y tus talentos es el mejor regalo que te puede dar la vida si eres Asperger. Se puede decir más alto pero no más claro. Sin duda la vida puede ofrecerte otras cosas que te aporten bienestar y felicidad, pero ésta es muy probablemente la que te va a aportar más de las dos cosas, en la medida que trabajes en un buen entorno humano. En relación a este factor, vale la pena leer los artículos “Organizaciones Asperger friendly” y “Clústeres Asperger friendly” donde se explican las claves para encontrar el entorno más adecuado para las personas con Síndrome de Asperger. También recomiendo leer futuros artículos relacionados con la inserción laboral.


Recuerdo mi experiencia en los trabajos en que más he disfrutado y a mis jefes les sorprendía lo mucho que trabajaba. Siempre hacia más de lo que pedían, ya fuera en cantidad o en la calidad del trabajo, porque me lo pasaba bomba. Me faltó, esto sí, lo del entorno humano que contaba en las líneas del párrafo anterior. A mis jefes les sorprendía, además, que yo ¡sólo venía a trabajar! Qué cosas que tenemos los Asperger, madre mía… Mientras los demás empleaban parte de su tiempo a hacerle la pelota al jefe, hacer compadreo entre ellos y otras formas de perder el tiempo, yo “sólo” trabajaba.


No fue mi caso, pero sé de personas con la misma actitud que yo que tuvieron problemas con sus compañeros por esta razón, pues los veían como una amenaza de poner en evidencia su baja productividad. Sin embargo, en muchas empresas latinas, estas “tareas” de cariz más político dentro de la organización suelen estar muy bien recompensadas y son clave para conseguir puestos de más responsabilidad. Para un Asperger es no solo bastante difícil sino antinatural asimilar estas “habilidades políticas”. Van contra sus valores y su forma de ser.


Volvemos una vez más al tema tratado en el segundo párrafo.


A raíz de experiencias como estas, uno tiende a pensar que trabajar es lo mejor a lo que puede dedicar su tiempo, especialmente en la medida que guste el trabajo y que las condiciones sean interesantes o al menos aceptables. Sin duda, la felicidad se alcanza con el equilibrio, y ello incluye tener relaciones personales de calidad, más allá del trabajo. Pero el equilibrio para un Asperger es diferente que para un neuro-típico. El trabajo, siempre que corresponda con un interés especial, tenderá a ser la zona de máximo confort en los casos en que se encuentre un trabajo en que encaja bien, pero aun así es necesario compensarlo con un mínimo de vida social y actividades de ocio que permitan desconectar. Es una cuestión de salud mental.



¿Qué piensas acerca de este planteamiento?

Entradas Recientes

Ver todo