Pensar diferente, para bien y para mal

Actualizado: jun 13



POR FRANCISCO GOMEZ

Fuente: Autismo en vivo

Fotografía: RTVE.es

Barcelona, Cataluña, España, 17 06 2020




Una de las características típicas de los Asperger, en general, es su tendencia a pensar diferente del resto. Éste es en gran parte uno de los factores que los tiende a aislar en cierto modo del resto de su entorno. Como veremos, ello tiene distintas causas posibles y a la vez distintas ventajas e inconvenientes.

Una de las explicaciones es que el cerebro Asperger está configurado de forma que existe mayor variedad de conexiones neuronales, pero a la vez más débiles que en el caso de los neuro-típicos. Así como los neuro-típicos tienden a funcionar de forma más automática en la resolución de problemas, haciendo las cosas de la misma forma sin plantear demasiadas alternativas, los Asperger no tienen estas conexiones tan fuertes que llevan al automatismo de la misma forma, sino que su red de conexiones neuronales les hace plantear muchas más formas de resolver un problema, lo cual, generalmente, conlleva una mayor lentitud en la resolución del problema, pero un mayor grado de innovación por la mayor capacidad de hacer nuevas asociaciones de ideas.

Otra explicación es el cierto grado de aislamiento o desconexión social, lo cual reduce la influencia del pensamiento predominante, siendo dicho aislamiento un gran aliado de la creatividad y la originalidad. Conocido es el cierto grado de autismo de muchos artistas y científicos históricamente reconocidos, por más que la colaboración sea también un modo de innovar muy productivo. De hecho, tanto cierto aislamiento como cierta colaboración son necesarios o cuanto menos muy convenientes para la innovación, no siendo en absoluto incompatibles entre sí. Como se dice coloquialmente, muchos Asperger “viven en su mundo” y no hacen más que imaginar, investigar y darle vueltas a sus temas favoritos, convirtiéndose en auténticas “máquinas de pensar, generar conocimiento e ideas innovadoras”.

Fuera del ámbito artístico o científico, la integridad y cierta inflexibilidad en la aplicación práctica de la misma hace que a menudo los Asperger tengan ideas y formas de pensar diferentes del resto en temas de ámbito cotidiano, con una interpretación más flexible de los principios éticos. Así como en los casos anteriores, pensar diferente es una ventaja por la capacidad de innovación que supone, en este último supone más bien una fuente de problemas, por cuanto puede generar división y otros posibles conflictos con las personas de su entorno. Esto está especialmente mal visto en culturas colectivas como las asiáticas y las nórdicas, aunque también a menudo en las culturas latinas.

En cualquier caso, quienes tienden a pensar diferente, ser fieles a sus ideas y defenderlas ante el resto se exponen continuamente a cierto rechazo de la gran mayoría, que prefiere la convencionalidad y la seguridad de su zona de confort, y desconfía de los nuevos enfoques y visiones. Es ahí donde la tenacidad de los Asperger resulta imprescindible para persistir hasta encontrar el apoyo suficiente para poner en práctica dicha idea y demostrar su valor.

El hecho de pensar diferente es bueno para la sociedad en su conjunto en la medida que aporte mejores soluciones a los retos que plantea nuestro desarrollo, pero supone también un importante coste personal por parte de quienes aportan dichas ideas rompedoras, por cuanto sufren a menudo rechazo social o ponen en riesgo su trabajo. Afortunadamente, todas las sociedades desarrolladas toman cada vez más conciencia de la necesidad de innovación, de forma que la habilidad de aportar ideas y enfoques novedosos es cada vez más bien valorada, cuanto menos en el ámbito profesional.

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