Planeta Asperger (II)

Actualizado: jun 11




POR ALEX GARCIA

Fuente: Autismo en vivo

Fotografía: National Geographic

Barcelona, 17/07/2020

Sin duda este mundo está hecho por y a medida de los neuro-típicos, y los Asperger no tenemos más remedio que adaptarnos en la medida de lo posible, que casi nunca es del todo suficiente. ¿Pero cómo nos gustaría a los Asperger que cambiara el mundo?

La sociedad neuro-típica es algo difícil de comprender para una persona con Síndrome de Asperger, especialmente durante la adolescencia y la juventud, y algo menos con el paso del tiempo. Como he explicado en otros artículos, la diferencia de mentalidad o esquemas mentales entre los neuro-típicos y los Asperger depende mucho del entorno cultural, pues en la cultura germánica, nórdica y japonesa la diferencia es mucho menor que en la cultura latina. En un ejercicio de deseo-ficción, a los Asperger nos gustaría ver los siguientes cambios en nuestra sociedad, algunos de los cuales también los firmarían muchos neuro-típicos:

Más respeto. El grado de respeto y buena educación es también una cuestión del entorno cultural, y en especial el respeto a quienes piensan diferente o se comportan de forma diferente siempre y cuando se trate de un comportamiento respetuoso. Para ello, sin duda, hace falta divulgación y sensibilización acerca del TEA, como con otros colectivos con particularidades que, a veces, puedan ser objeto de malos entendidos e incluso conflicto. Es a partir del conocimiento que se puede desarrollar la comprensión, y a partir de ahí el respeto.

Más integridad. A los Asperger nos perturba en muchos casos más que a los neuro-típicos la falta de honestidad e integridad en general. La honestidad es nuestra zona de confort, por más que podamos acostumbrarnos a lo contrario, en algunos casos. Según leí en uno de los libros del Dr. Tony Attwood, se sabe que varios de los que han destapado casos de corrupción o tirado de la manta en asuntos turbios eran Asperger, pues es propio de nuestro colectivo tener más rigidez en temas de índole ética, que otros se mirarían con una actitud éticamente más flexible.

Más meritocracia. Según el libro de Dale Carnegie “How to make friends and influence people” el 85% del éxito en el ámbito profesional se debe a las habilidades sociales, y solo el 15% a las habilidades técnicas. Estas reglas de juego, muy neuro-típicas ellas, nos dejan a los Asperger en una posición muy desfavorable. Aunque algunos Asperger logren triunfar profesionalmente, son más la excepción que la regla. Premiar los resultados debidos a la habilidad técnica y el esfuerzo, sin necesidad de caer bien a nadie en especial, nos favorecería enormemente.

Códigos de comunicación simples. Es bien sabido de la tendencia a la comunicación directa y sincera de los Asperger, lejos de los dobles sentidos y los códigos no escritos. Los códigos de comunicación más basados en la literalidad nos harían las cosas mucho más fáciles, especialmente durante nuestra adolescencia y juventud, cuando nos solemos quedar un poco por detrás de los demás en el aprendizaje de dichos códigos. En este punto, me parece que la diferencia de códigos entre distintos países es también un problema, no solo para los Asperger.

Menos presión social. Seguramente algo que nos molesta especialmente es la presión social, según en qué entorno, para seguir el estilo de vida de los neuro-típicos, cuando en realidad somos felices dedicando el tiempo a nuestros intereses y en bastantes casos en solitario. Tener que comportarse como un neuro-típico cansa mucho, y por más que pueda ser bueno o conveniente hacer vida en común con neuro-típicos, es mejor no sentirse presionado y tener tiempo para ser uno mismo y dedicarse a las cosas que realmente te hacen feliz.

Más teletrabajo. Si en algo nos ha ido bien el Covid19 a los Asperger es en la aceleración de la implantación del teletrabajo. Un Asperger se sublima cuando está trabajando en algo que le encanta, y normalmente lo consigue mejor trabajando solo, sin que nadie le moleste. El teletrabajo es una auténtica bendición para los Asperger, o al menos así lo veo yo. Con el teletrabajo uno puede trabajar a su ritmo, sin supervisión constante, ni teniendo que entrar en dinámicas de grupo incómodas o interrupciones inconvenientes. ¡Larga vida al teletrabajo!

Conocimiento y reconocimiento del Asperger. Mucho se habla del Asperger y sus fortalezas, y en cierto modo los Asperger somos más adecuados que los neuro-típicos para distintos tipos de trabajos y responsabilidades. Sería bueno para todos que algunos puestos de trabajo, y no solo de tecnologías de información o similares, valoraran el Síndrome de Asperger como un plus en el CV, y que en la medida que se conociese bien el tema, se valorase positivamente tener un Asperger en los equipos de trabajo para aprovechar sus aportaciones únicas.

Sistema educativo enfocado a los intereses especiales. Más allá de una educación generalista para tener un mínimo nivel cultural, el sistema educativo debería ir más enfocado a encontrar las motivaciones y los talentos de los jóvenes, y al desarrollo de una carrera profesional de acuerdo con dichos talentos e intereses. En el caso de los Asperger esto es aún más necesario, pues son los típicos casos que pueden ser muy brillantes en lo suyo y un desastre en otras materias, y es una lástima que puedan sentirse frustrados o fracasados por esta razón.

Empatía pro-Asperger. Puestos a pedir, aunque no tengamos habilidad empática, los Asperger también necesitamos empatía de los demás. Si bien es difícil para un neuro-típico entendernos, sería deseable recibir también empatía de los demás, más aún cuando solemos recibir todo lo contrario, por más acostumbrados que estemos.

¿En qué otros aspectos desearíais que cambiara la sociedad en que vivís?


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