Ser autista o tener autismo

Actualizado: 10 de sep de 2020




POR IGNACIO PANTOJA

Fuente: Autismo en vivo

Fotografía: Bing Images

Ser o tener, la eterna dilación. Sobre las corrientes más actuales cuando se les deja hablar y se les da voz a los autistas.

Quiero tratar un tema que aunque es polémico, quiero mojarme a dar mi opinión y expresar cómo me siento.

Cuando dicen “este niño tiene autismo” lo siento como una carga, como si tuviera una enfermedad, como un cáncer que no es propio de él.

Por ello yo digo “soy autista”, porque me siento orgulloso de serlo, porque me siento feliz de serlo y porque no dejaría de serlo, aunque me diesen la oportunidad.

Ser autista es una condición más de mi vida, soy hombre, heterosexual, blanco, biólogo, estudiante de farmacia y no me arrepiento ni me siento culpable de ninguna de estas cosas.

Decir “tengo autismo” es como decir “tengo esta carga o tengo esta enfermedad”, es como si un homosexual en vez de decir “soy homosexual” dijese “tengo homosexualidad”, como si fuese algo ajeno a él y supusiese una carga.

O como si un negro dijese “tengo negrura”, como si el ser de otra raza supusiera ser algo malo.

El decir ser autista me hace libre.

He observado que a muchos padres les cuesta decir que su hijo es autista y lo ven como un insulto.

Pero eso no es culpa del autismo, es culpa de la ignorancia y de la mala educación de muchas personas que utilizan la palabra “autista” como insulto, como por ejemplo, lo hacen muchos políticos que no están sensibilizados con el TEA.

Por ello el TEActivismo es muy importante, porque nos dignifica como personas y no como enfermos.

La base de decir “tiene autismo”, en mi opinión, es encubrir implícitamente que se nos adjudica una enfermedad, que somos unos enfermos.

Y eso precisamente nos hace mucho daño porque nos aísla de los demás.

En mi primer curso de universidad allá por 2006, unas chicas me dijeron que no me juntase con ellas ni comiese con ellas, ni jugase a las cartas para no contagiarlas de mi enfermedad, a estas pobres ignorantes tendría hoy muchísimas cosas que decirles, pero en ese momento solo me sentí infinitamente dolido y triste.

Por ello cada vez que digo que soy autista me empodero, porque no es una carga, sino que es algo bueno de mí y algo de mi personalidad de lo que me siento orgulloso, y creo que los padres lo deberían de ver así y por ello seguiré diciendo ¡viva el autismo! Allá donde vaya.

Porque todos los días son 2 de abril.

Entradas Recientes

Ver todo