Un mundo sin emociones: Alexitimia y autismo




POR ANDRÉAS RB DEOLINDA

Fuente: Autism Parenting Magazine | 07/10/2021

Fotografía: Pixabay.com



Imagina que vives en un mundo en el que las emociones no parecen existir: no hay indicaciones claras de ira, tristeza o felicidad.


Antes de profundizar en la definición de la alexitimia y el autismo, me gustaría pintar una imagen en tu mente. Imagina que vives en un mundo en el que las emociones no parecen existir: no hay indicaciones claras de ira, tristeza o felicidad. Tanto es así que ni siquiera existe la categorización de estas emociones: una realidad neutra en la que todo el mundo tiene el mismo aspecto y habla igual. ¿Cómo sería ese mundo para ti?


Para las personas con alexitimia, esta imagen no está muy lejos de su experiencia cotidiana. Las personas que padecen esta enfermedad tienen sentimientos, pero les cuesta reconocer sus propias emociones o las de los demás. La palabra alexitimia se deriva de los términos "lexis", que significa una combinación de palabras; "thymos", que significa estado de ánimo o emoción; y "a", que representa la falta de. En conjunto, es la falta de palabras o términos para expresar emociones o estados de ánimo. Esta afección fue introducida por primera vez en el campo de la psiquiatría por Peter E. Sifneos a principios de la década de 1970.


Algunos de los síntomas de la alexitimia se solapan con los del trastorno del espectro autista (TEA); esto ha hecho que se cuestione si la alexitimia es una forma de autismo. Este artículo analizará las similitudes entre ambos y determinará si existen pruebas sustanciales para estar de acuerdo con esta afirmación. La comprensión de la relación entre el autismo y la alexitimia podría ayudar a los padres a entender mejor la condición de su hijo y permitir una mejor práctica de intervención para ayudar a mejorar la regulación emocional de su hijo.



¿Qué es la alexitimia?


La alexitimia se define como la incapacidad de reconocer o identificar sus propias emociones. Los individuos que tienen alexitimia tienen en común la incapacidad de verbalizar sus emociones debido a la falta de conciencia de la emoción, o la posible confusión de los sentimientos emocionales.


Se ha descubierto que esta condición se solapa con los síntomas del trastorno del espectro autista (TEA). La alexitimia es muy frecuente en los individuos del espectro y, en las últimas dos décadas, se han realizado estudios para investigar la relación entre ambos. Para entender este solapamiento, analicemos más a fondo los síntomas de la alexitimia.



¿Cuáles son los síntomas de la alexitimia?


Según Poquérusse, et al. (2018), las características de la alexitimia incluyen:

  1. Dificultad para identificar los sentimientos y distinguir entre los sentimientos y las sensaciones corporales de excitación emocional

  2. Dificultad para describir los sentimientos a otras personas

  3. Capacidad reducida para fantasear e imaginar

  4. Estilo cognitivo orientado al estímulo y al exterior

  5. Escasa toma de perspectiva, así como dificultad para comprender y describir las emociones de los demás


La falta de conciencia emocional afecta a la capacidad del individuo para comprender su estado emocional subjetivo; al individuo le resulta difícil interpretar o reconocer los estímulos emocionales verbales o no verbales, como la expresión facial o el tono de voz. A su vez, carecen de regulación emocional. Del mismo modo, puede tener dificultades para comprender las emociones de los demás, lo que provoca dificultades en la interacción social.



Niveles de regulación emocional


Los tres niveles de regulación emocional son:

  • Iniciación de la respuesta causada por las emociones

  • Inhibición de los desencadenantes de las emociones

  • Modulación de las respuestas emocionales


Nuestro entorno es la principal fuente de activación de cualquier estímulo, incluidos los emocionales. La forma en que respondemos a esos estímulos viene dada por lo bien que regulamos esas entradas emocionales. La regulación emocional nos ayuda a filtrar todas las entradas y a centrarnos en las importantes para no evocar el miedo o el estrés.


Las personas con autismo y alexitimia tienen dificultades para regular las emociones debido a la dificultad para identificarlas. A su vez, les resulta difícil atender a la representación semántica de esas emociones porque no pueden identificar cuál es el desencadenante emocional y cómo afrontar las emociones resultantes cuando se produce.



¿Es la alexitimia una forma de autismo?


Como se ha comentado, una persona con alexitimia tiene dificultades para la interacción social y las relaciones sociales, para entender las intenciones y actitudes de los demás, dificultades para reconocer las expresiones faciales y para reconocer los tonos emocionales del habla, los movimientos/expresiones corporales y para tomar decisiones que tengan en cuenta el punto de vista de los demás. Paralelamente, algunos individuos con autismo tienen dificultades con estos elementos.


En ambas condiciones, los rasgos sintomáticos incluyen tanto dificultades de comunicación como dificultades sociales. Mientras que algunos autistas pueden experimentar dificultades con el procesamiento cognitivo de sus emociones, identificándolas y describiendo sus sentimientos.


La alexitimia en el TEA es común tanto en individuos de bajo como de alto funcionamiento, por lo que las dificultades con el reconocimiento emocional son exclusivas de la capacidad neurocognitiva. Otra similitud general entre la alexitimia y el TEA es el constructo de empatía, donde algunos estudios han encontrado que los niveles de empatía parecen ser bajos.


Todas estas similitudes apuntan a una posible co-ocurrencia de la alexitimia con el autismo. Sin embargo, no está apoyado ni claro que la alexitimia sea una forma de autismo. Sin embargo, parece estar claro que la alexitimia puede darse dentro de la población autista.



Autismo y alexitimia: teoría de la mente


La teoría de la mente es una habilidad socio-cognitiva que define la capacidad de pensar en el estado mental de los demás, así como en el propio. Los estados mentales a los que se refiere son: emociones, sentimientos, creencias y pensamientos.


Según la teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget, los pensamientos y las comunicaciones de los niños suelen ser egocéntricos: el niño es incapaz de ver el punto de vista de los demás y asume que los demás sienten, piensan, oyen y sienten lo mismo que él. Con la edad, estos rasgos egocéntricos desaparecen y surge la teoría de la mente.


La teoría de la mente informa de nuestra capacidad para entender a los demás, hacer inferencias sobre la forma de pensar y sentir de los demás, lo que es especialmente importante para desarrollar las habilidades sociales. Algunos autistas o personas con alexitimia tienen dificultades para entender sus propias emociones y las de los demás.


Esto lleva a entender que una persona con dificultades para procesar y definir las emociones no carece necesariamente de una teoría de la mente, sino que es incapaz de hacerlo porque su procesamiento emocional está alterado, lo que dificulta la interpretación de sus propios estados mentales y los de los demás.



¿Se puede padecer alexitimia sin tener autismo?


Es importante señalar que la alexitimia no es autismo, sino simplemente un procesamiento emocional distorsionado que se da entre individuos con TEA. La alexitimia es un constructo psicológico que se define por las dificultades en el procesamiento de las emociones, por lo que no debe considerarse como un diagnóstico de una condición.


Como sabemos, el autismo se caracteriza por una serie de rasgos. Estos rasgos difieren en cada individuo del espectro, por lo que encontramos que existe una amplia heterogeneidad de la competencia emocional dentro de la población autista. Teniendo en cuenta esto, se puede implicar que, aunque la investigación apoya que la alexitimia coocurre con el autismo, la alexitimia puede ocurrir sin un diagnóstico de autismo, y que no todas las personas del espectro tienen alexitimia. Las dos condiciones pueden darse sin la presencia de la otra.



Alexitimia y otros trastornos


Los estudios sobre la alexitimia que se centran en su relación con los trastornos alimentarios han encontrado una correlación con los individuos con trastornos alimentarios en comparación con los de un grupo de control "sano".


Se ha encontrado que los individuos con trastornos alimentarios tienen dificultades para identificar y comunicar sus sentimientos. Esto se debe a que los individuos con dificultades para procesar las emociones recurren a prácticas inadaptadas como mecanismo de afrontamiento; estas conductas alimentarias inadaptadas incluyen las purgas, la restricción alimentaria y los atracones.


Nowakowski, et al. (2013) afirma que cuando a los niños se les enseña que las emociones son negativas, es decir, aterradoras o inaceptables, esto lleva a la creencia de que esas emociones no deben ser expresadas. Cuando la persona siente esas emociones, conduce a emociones secundarias como la culpa, o la vergüenza. A continuación, se producen comportamientos desadaptativos para hacer frente a esas experiencias.


El estudio de Nowakowski, et al. encontró que los individuos con trastornos alimentarios tienen altos niveles de dificultad para identificar y describir sus emociones; esto se debe posiblemente a la falta de regulación emocional.



Intervenciones para la alexitimia


Las terapias o el entrenamiento que enseñan señales sociales y etiqueta de comunicación son beneficiosos tanto para el autismo como para la alexitimia, incluso en ausencia de ésta. A continuación, se presentan algunos consejos o ideas para enseñar a su hijo el reconocimiento emocional.



1. Apoyos visuales


Utilice imágenes visuales con emociones para enseñar a su hijo a reconocer las expresiones faciales emocionales

Enseñe a su hijo los diferentes tipos de emociones a través de imágenes y practique la imitación de esas expresiones con el lenguaje corporal



2. Terapia cognitivo-conductual (TCC) para el reconocimiento de las emociones


La TCC suele ser un tratamiento eficaz para la regulación o gestión de las emociones. Las técnicas de terapia cognitiva ayudan a las personas a identificar y evaluar las creencias y nociones inexactas centradas en las emociones.


El núcleo de la TCC para enseñar la regulación emocional es la atención plena. El mindfulness enseña a las personas tanto a identificar sus emociones como a explorar aspectos de las mismas a través de su cuerpo.


Para los individuos con alexitimia, hay técnicas establecidas que les ayudarán a reconocer eficazmente, hacer frente y expresar coherentemente las emociones que pueden no ser obvias para ellos y tener un mejor recuerdo de las memorias emocionales.



3. Reevaluación cognitiva


Combinando la TCC con la reevaluación cognitiva, un niño puede aprender que ciertas emociones, ya sean tristes, alegres o enfadadas, tienen un propósito.



Por último...


La alexitimia no es necesariamente un diagnóstico clínico, sino que explica un tipo de personalidad que puede darse en la población general. La prevalencia de la alexitimia es más significativa entre los individuos autistas. Las investigaciones indican que la alexitimia y las dificultades de procesamiento emocional están estrechamente relacionadas con la depresión y la ansiedad.


La incapacidad de reconocer las propias emociones puede llevar a la depresión debido a la incapacidad de definir y comprender los conflictos internos por lo que son y expresarlos o explicarlos a los demás. Por lo tanto, una persona con alexitimia y/o autismo que experimenta dificultades con la regulación emocional o el reconocimiento de las emociones puede experimentar ansiedad y depresión.


Algunos niños autistas experimentan una serie de retos en cuanto a las habilidades sociales y la regulación emocional que provocan ansiedad o comportamientos agresivos. Este reto puede deberse a que a algunos niños autistas les resulta difícil comprender el mundo que les rodea. En un "mundo neurotípico", la experiencia de los autistas no se comprende del todo y aún queda mucho por hacer para concienciar a nuestra sociedad sobre el autismo.


Si este es el caso, puede que el niño no tenga necesariamente alexitimia, sino que necesite la formación y la enseñanza necesarias para entender el mundo que le rodea; así como aprender las claves sociales para estar mejor adaptado a enfrentarse a las realidades de una sociedad "neurotípica".



Referencias


Bird, G., Cook, R. (2013). Mixed emotions: the contribution of alexithymia to the emotional symptoms of autism. Translational Psychiatry, 3, e285. https://doi.org/10.1038/tp.2013.61


Kinnaird, E., Stewart, C., & Tchanturia, K. (2019). Investigating alexithymia in autism: A systematic review and meta-analysis. European psychiatry : the journal of the Association of European Psychiatrists, 55, 80–89. https://doi.org/10.1016/j.eurpsy.2018.09.004


Nowakowski, M.E., McFarlane, T. & Cassin, S. (2013). Alexithymia and eating disorders: a critical review of the literature. Journal of Eating Disorders, 1, 21 https://doi.org/10.1186/2050-2974-1-21


Poquérusse, J., Pastore, L., Dellantonio, S., & Esposito, G. (2018). Alexithymia and Autism Spectrum Disorder: A Complex Relationship. Frontiers in psychology, 9, 1196. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2018.01196


https://www.autismparentingmagazine.com/alexithymia-autism/

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