Un Asperger en el trabajo

Actualizado: jun 13




POR GUILLERMO GONZALEZ

Fuente: Autismo en vivo / 05/02/2021, Barcelona

Fotografía: Pixabay



El reto de la inserción laboral no es solamente para los mismos Asperger sino también para quienes trabajan con ellos. Este articulo provee las claves principales para entender lo que se puede esperar de un Asperger y como gestionarlo para su óptimo rendimiento.

Si bien cada Asperger es un mundo, con sus características particulares, si hay una serie de trechos habituales a tener en cuenta a la hora de trabajar con ellos. Es importante saber lo que se puede esperar en positivo y en negativo, así como las estrategias para optimizar su rendimiento en el puesto de trabajo.



Qué se puede esperar de ellos en positivo


Se habla a menudo de las fortalezas únicas de los Asperger, que en muchos casos justifican su contratación para determinados puestos de trabajo, aunque son aplicables a muchos otros trabajos. Estas son las siguientes:


  • Concentración y atención al detalle. El foco en el detalle es una de las características más típicas de los Asperger. Ello puede ser de gran utilidad en las tareas que requieren un alto nivel de excelencia y meticulosidad. En algún caso puede llevar a un exceso de perfeccionismo. La clave está en determinar y explicar claramente el nivel de detalle hasta el cual hay que trabajar, sin dejar margen para ambigüedades.

  • Integridad y rigor. Otra característica propia de los Asperger es la integridad, el hecho de tener una sola cara y no querer e incluso no saber engañar a los demás. En algún caso pueden ser incluso algo demasiado rígidos en temas éticamente discutibles. Pero en la medida que sepan hacer su trabajo y puedan hacerlo en las condiciones adecuadas –como veremos más adelante- pueden ser una garantía de honestidad y fiabilidad.

  • Enfoques innovadores. La tendencia al aislamiento mental y la diferente conexión neuronal en su cerebro lleva a que los Asperger sean más capaces de hacer asociaciones de ideas innovadoras o pensar nuevos enfoques en la resolución de problemas. Ello también va asociado a la mayor lentitud en la ejecución de las tareas nuevas, durante el aprendizaje de las mismas. Puede ser sin duda un valor interesante en muchos tipos de trabajos.

  • Deseo de profundizar en temas de interés especial. En la medida que se dedique a una profesión que esté relacionada con su interés especial, el Asperger tendera a profundizar más y más en el tema, hasta el punto de ser un experto. Esto lo hace interesante para profesiones en las que la acumulación de conocimiento sea especialmente crítico para el desempeño, como la investigación académica u otras profesiones que requieran formación continua.



Qué se puede esperar de ellos en negativo


Como es sabido, los Asperger también tienen debilidades que hay que prevenir y gestionar adecuadamente. Algunas de ellas sólo requieren un proceso de adaptación o formación específico, mientras que otras les impiden ser aptos para ciertas tareas. Las debilidades más típicas son las siguientes:


  • Falta de comunicación. Los Asperger tienden a ser más bien tímidos o al menos poco comunicativos, ya sea por falta de habilidad en la comunicación verbal, falta de autoconfianza o por el hecho de que tienden a estar muy concentrados en las tareas y no dan importancia a las relaciones con los compañeros, con quienes –sobre todo al principio- no se entienden del todo bien por tener un código de comunicación algo distinto: ahí entra la literalidad.

  • Literalidad del lenguaje. Un trecho típico de los Asperger es la tendencia a la interpretación literal del lenguaje. Con el tiempo se va aprendiendo a interpretar correctamente el lenguaje, si bien esto depende también de cada persona y cada entorno cultural. A veces es también un problema para los neuro-típicos. Es importante tener en cuenta esta tendencia para formular adecuadamente la comunicación y no pretender que intuya siempre lo que estás pensando.

  • Falta de empatía. Otro trecho típico de los Asperger es la tendencia a no empatizar con los demás cuando tienen un problema. Hay que entender que no responde a una indiferencia respecto de los demás, sino una falta de comprensión de la necesidad de empatía de los demás y de saber cómo llevarla a cabo. Ello sin duda tiende a ser interpretado negativamente por los demás compañeros, por lo que hay que hacerles entender la condición Asperger.

  • Bloqueo por condiciones adversas. Los Asperger son también personas con alta sensibilidad y limitada adaptabilidad a ciertos entornos y condiciones. El exceso de improvisación, la falta de información estructurada y detallada, la mala organización o desorden, o el excesivo control, presión e impaciencia pueden bloquear el rendimiento, especialmente al empezar un nuevo trabajo. A medida que se domina el trabajo estos factores influyen algo menos.



Estrategias de gestión y optimización


A partir de estos factores y más allá de ellos, se deben considerar una serie de estrategias para gestionar y optimizar el rendimiento de los Asperger en el trabajo, aprovechando las fortalezas y mitigando el impacto de sus debilidades. En este sentido se proponen las siguientes estrategias:


  • Proporcionar información estructurada y detallada. Para facilitar y acelerar el proceso de asimilación de la información y aprendizaje de las tareas conviene presentar la información de forma bien estructurada en objetivos, método, prioridades, indicadores de rendimiento, resultados esperados, etc. con instrucciones detalladas según el nivel de calidad deseado de la tarea. Ello puede resultar un ejercicio interesante para optimizar la gestión en general.

  • Paciencia y escucha proactiva. Dadas las limitaciones expuestas es muy conveniente que el responsable o supervisor se asegure de la correcta comprensión de las tareas por parte del empleado Asperger. Hay que tener una paciencia y comprensión especial de las necesidades propias del empleado, dándole apoyo y creando una relación de confianza para que el empleado Asperger no dude en preguntar cualquier cuestión.

  • Esfuerzo de planificación. En la medida de lo posible, es conveniente –y también para optimizar la gestión en general- llevar a cabo un proceso de reflexión estratégica y aprender a anticipar y planificar a fin de reducir el grado de improvisación, ganar en eficiencia y productividad. Ello sin duda hace el trabajo mucho más fácil para los Asperger y les ayuda a ser mucho más productivos, o al menos a no estresarse demasiado o bloquearse.

  • Trabajo con autonomía. Asimismo, es preferible asignar tareas que puedan desarrollarse con bastante autonomía, ya que el empleado Asperger tiende a preferir el trabajo en solitario más que el trabajo en equipo. Esto ya predetermina qué trabajos son más adecuados para personas Asperger y cuáles no, pero en la medida de lo posible, es mejor asignarle tareas individuales o adaptar su trabajo para que se pueda desarrollar con más autonomía.


Sin duda, cada persona Asperger es única y puede presentar otras particularidades a tener en cuenta, como también puede haber desarrollado habilidades que minimicen mucho las debilidades expuestas, por lo que hay que tomarse unos meses para conocerlo un poco bien y ver lo que se puede esperar en cada tipo de situación. Testearlo en las distintas situaciones y tareas más habituales es una buena estrategia para detectar puntos críticos a gestionar y desarrollar las estrategias adecuadas.


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